La Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte ha llevado a cabo esta semana en Roma una intervención de conservación sobre el óvalo pictórico que preside su Simpecado verde, una actuación que se enmarca dentro del compromiso permanente de la corporación con la protección y conservación de su patrimonio devocional, histórico y artístico. Los trabajos se han desarrollado mientras la insignia permanece depositada en la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat, donde se encuentra con motivo del Año Jubilar del Rocío.
Esta intervención completa la puesta a punto del Simpecado, después de que el pasado mes de marzo fueran renovados su cordón y sus borlas, continuando así el proceso de conservación integral de una de las insignias más representativas de la Hermandad Matriz.
Una actuación especializada sobre la pintura de la Virgen del Rocío
La restauración ha sido ejecutada por la almonteña Mónica Torres Carrasco, doctora en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, quien ha centrado su trabajo en el estudio, la limpieza, la fijación y la estabilización del óvalo pictórico que representa a la Virgen del Rocío.
La obra intervenida fue realizada en 1968 por el pintor nervense Enrique Monís Mora y constituye el elemento central del Simpecado verde, una insignia de especial valor devocional e histórico para la corporación rociera.
Custodiado en Roma durante el Año Jubilar del Rocío
El Simpecado verde permanece cedido a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat con motivo del Año Jubilar del Rocío, periodo durante el cual también recibe la atención y el cuidado de las Hermanas de la Cruz de la Casa de Roma, ubicada en las proximidades del templo donde se custodia la insignia.
Con esta actuación, la Hermandad Matriz de Almonte reafirma su apuesta por la conservación preventiva y el mantenimiento de su patrimonio, impulsando intervenciones especializadas que garantizan la preservación de unos bienes que forman parte esencial de la historia, la devoción y la identidad rociera.





