Advertisements
La Chicotá de Nandel, Opinión

Mi Semana Santa 2019

No he tocado palo. Qué le vamos a hacer. El Señor y su Madre me han dado otro año más de costalero, o eso suelen decir. La verdad que no ha sido una Semana Santa como esperaba, aunque como siempre, me han decepcionado cosas y me han alegrado otras, y también como siempre, pues las alegrías, infinitamente mayores que las penas.

Hermandades

Las Hermandades cordobesas se van superando año a año. En preparación, en conocimiento, en mimo, en ganas, en número de hermanos, en patrimonio, y bueno, salvo algún caso aislado, como el Palio de la Hermandad de la Cena, el cuál creo que iba con un techo a otro color, y que quería ver su efecto en la calle, son todos unos estrenos dignos, de la gran Semana Santa que tenemos, que estamos creando año a año. La Hermandad del Resucitado da fe en la calle de que con ese Palio, por una vez en la vida, daban ganas de que llegara el final de la semana para verlo pasear.

La música

La música se ha erigido como partícipe indispensable en cualquier Semana Santa de Andalucía, no iba a ser menos en nuestra ciudad. La Hermandad de la Sangre, ha optado por volver a traer otra perla a Córdoba para su paso de Misterio, para mí gusto, buena elección. Luego ha habido bandas como Cristo del Mar, que me han gustado menos, quizá haya sido por ver poca entrega a la ida con el Misterio del Buen Suceso.

En bandas de cornetas y tambores hay que congratularse en la capital. Todas, han conseguido marcar su estilo propio, dentro del estilo de la corneta. Coronación va a su aire, el aire del Zumbacón, es tan pura la corneta y tan acompasado el tambor, que da ganas de coger un costal y pedir sitio in situ. Caído, se mantiene en su gran nivel, qué orgullo para Córdoba el ver a muchos que empezaron, que veían como un proyecto y una tecla y otra se tocaban, pero no se llegaba a una consecución firme, duradera, hasta que lo han conseguido. Y el Miércoles Santo, eran muchos los que esperaban a la Salud, unos con el cuchillo entre los dientes, otros, en los que me incluyo, no nos hemos quedado con las ganas de los primeros, porque la seguimos, la escuchamos, y nos volvimos a sorprender y a enamorar. La sonoridad, la potencia, hacen que esta banda vaya fuera de Córdoba, y la gente se pregunten si serán algunos de los elegidos en promocionar hacia la campana sevillana, y es que, toda esa fuerza y juventud, cuando maduren aún más, pueden traer muchas alegrías al Naranjo, a Córdoba, a Andalucía.

Soto, debe saber que su Agrupación Musical, la de la Cena, necesita más ahora a quien la levante que quien la empuje. No hay prisas, el trabajo florece, y debe verlo con el ejemplo claro que le ofrece Cristo de Gracia. Ya tiene el Esparraguero su estilo, lo tiene. Lo tiene y lo defiende, lo defiende con calidad y la sabiduría musical y cofrade de su director, y ese grupo humano, pero por encima de experimentados cofrades que lo respaldan. Pero si hemos de hablar de Agrupación, no sé, si algo ha cambiado, el qué, pero se le ve un nuevo brillo a la estrella. Que todos sabemos que hay músicos que llegan a los treinta años, otros andan a la zaga, pero, es que parece que se estén estrenando. Se nota la ilusión, la calidad, la categoría musical, de nota, de aplauso, de Córdoba, y para Córdoba, un lujazo musical.

No dejamos la Estrella, porque como decía en el comienzo del artículo, hay cosas que me han sorprendido, de lo que más, ellos, la Banda de Música de La Estrella. La mejora en este año 2019 para la Banda espero no sea un espejismo, espero que no sea la complacencia la que los marquen, porque suenan bien, muy bien, y hay que seguir.

Y bueno, el lucero musical en este género, y yo diría que en todo el pentagrama cordobés, son ellos, los músicos de La Esperanza.

Hace años que parece que en la mejoría de la Semana Santa, el cuidado de los detalles, la música ha experimentado un nuevo orden, un nuevo sentido, y quizá, también sea culpa de esta banda, que cada vez que sale con un Titular en la ciudad, sea para el acto que sea, ponen la calidad musical en un punto difícil de igualar, el esfuerzo, y sobre todo, se mutan en camaleón y adaptan dentro de su estilo, su elegancia a portadora, a cada Hermandad.

La música como ven, ha notado también el boom de la Semana Santa los últimos años, y ya les digo yo, que antes se marcha el costalero que va por moda, que el que sabe que ya no podrá vivir nada igual, si le falta la música.

Cuadrillas

Las cuadrillas de costaleros avanzan, todo es avance en nuestras Hermandades, pero las cuadrillas de costaleros, salvo donde ya sabemos todos, esos recovecos que quedan por pulir, han dado un paso agigantado tanto en cohesión, como en número y sapiencia.

El andar de los Crucificados, excelente, el andar de los Misterios, a su son y elegantes, y lo que cada día va avanzando, al igual que patrimonialmente, son los Palios. Los Palios, también hay que ver los capataces en que están confiando nuestras Cofradías, se dan un paseo por Córdoba con Nuestras Dolorosas, que es gloria bendita digna del mejor paladar cofrade. No tenemos nada que envidiar a ninguna Hermandad, a ninguna ciudad o Semana Santa de fuera.

Eso si, un caso por encima de los demás. Tanto por la veteranía, como por el conocimiento, como por sus dos capataces, para mí, la mejor conjunción a tres bandas, capataz, segundo y cuadrilla, la Reina del Zumbacón tiene esa dulzura, elegancia, clase maestrante al andar que enamora la veas donde la veas. Por primera vez en mi vida he ido a verla en tres lugares diferentes, y cada lugar, me ha dejado un sabor diferente, y los tres exquisitos.

Capataces

Ya sabemos al menos de dos capataces que no continuarán en su cargo, pero si pediría a las Cofradías, que ya que estos dos casos son por motivos lógicos y decisiones personales, no se vuelvan locos y no conviertan esto en un mercadeo. Se tiene que ir implantando el capataz de la casa. Miren al Palio de La Virgen de la Caridad del Buen Suceso, los ejemplos de Merced, Huerto en sus pasos, aunque claro, allí hay caviar. Fíjense en Pasión, en la Paz, la Esperanza, Buena Muerte o el Resucitado, donde sigue la saga Berrocal de padre a hijo, y la calidad no baja un ápice.

Cuando no, vayan a lo seguro, o mejor dicho, a los seguros, que ya sabemos cuáles son. Eso sí, si en un sitio la cosa era más o menos desastrosa, a ver si ahora va a venir en capataz de moda para algunos, y va a decir que claro, que ahora se ha arreglado todo. Es injusto, aunque claro, injusto para la labor de los que si hacen un trabajo de la nada, pero totalmente revanchista y aprovechado por algunos, ventajistas como siempre.

Los niños

Cada año hay más niños. Cada año más juventud tanto en las calles, como en los cortejos, pero bueno, aún se puede mejorar. Ya parece que vienen solos, la Semana Santa crece, llama la atención, es el momento de interesarlos por nuestra cultura, pero también de prepararlos en lo cofrade, pero también en lo cristiano. Enseñar el respeto a sus mayores, a los antiguos del lugar, y no engañarlos con cargos dorados, es el momento de la lucha y el trabajo.

Los detalles

Las priostías, los vestidores, son punto de interés cada Semana Santa, algunos punto y a parte, a otros es a veces para el destierro directamente, orden de alejamiento de la Hermandad, pero, ahí están las Juntas de Gobierno, son las que se lo permiten.

Pues este año, un aplauso generalizado, aunque, Ángeles, Merced, Rosario, para mí sigan siendo un escalón superior, y Sentencia, Buena Muerte y Sepulcro, el ático de Nuestra Semana Santa.

Final

Ha llegado otro esperado final. Ya tenemos capatazas y capataces, eso sí, alguno sigue llevando una bota de vino como costal, no se sabe ni igualar a veces, pero lo importante, es lo primero.

Los meteorólogos han acertado menos que el que no ha prohibido aquí en Córdoba las dichosas sillitas, que para pasar hay que coger pértigas en las calles.

Seguimos con faltas de respeto, por desconocimiento total, ante el paso de alguna Hermandad de silencio.

No paramos de hablar, a veces banalidades, que son todos los años desmesuradas, que siempre son los mismos, que no se hacen amenas las retransmisiones, y hasta llamaron en una cadena Misterios Gloriosos al paso de una Hermandad donde lo que no podían ser nunca es Gloriosos los Misterios. Aunque hemos mejorado no años, ni décadas, sino siglos en este aspecto.

Pero bueno, termina otra Semana. Alguno ya se prepara para su campaña electoral, otros no saben dónde meterse por el estado en que van a dejar la Hermandad, algunos siguen mirando incrédulos al cielo, otros aún piensan en aquel giro, otros en el blanco cortejo entre el incienso, y otros seguimos, y les seguiremos contando nuestras impresiones. Comienza otro nuevo año, nuevos retos, enhorabuena a Córdoba por su Semana Santa 2019, pues creo que para mi persona ha sido la peor, pero para Córdoba, cómo debe ser, ha sido la mejor de su historia, y ha de superarla en 2020.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies