¿Miente Antonio Hurtado?: «Ni siquiera se ha dignado todavía a visitar (la Mezquita Catedral), ni interrumpir sus vacaciones»

Bellido acusa al PSOE de difundir “informaciones equivocadas” sobre la Mezquita-Catedral y pide unidad institucional

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha salido al paso de las declaraciones del portavoz socialista en el Ayuntamiento, Antonio Hurtado, al que reprocha haber difundido informaciones “equivocadas” en relación con la Mezquita-Catedral tras el incendio registrado el pasado 8 de agosto. En palabras del regidor, el momento exige trabajar “entre todos”, implicando al Gobierno central, a la Junta de Andalucía y al propio Consistorio, con el fin de adoptar medidas que eviten la repetición de un episodio de semejante gravedad.

Críticas al PSOE y defensa del plan director

En una entrevista concedida a Canal Sur y recogida por Europa Press, Bellido censuró que Hurtado “ni siquiera se ha dignado a visitar la Mezquita-Catedral, ni a interrumpir sus vacaciones”, por lo que —según subrayó— “está hablando desde la distancia y sin haber pisado el terreno”.

El alcalde recordó que el plan director del monumento fue aprobado en 2020 con el visto bueno de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, documento que incluye un plan integral de gestión y un anexo específico sobre autoprotección. En este se contempla, entre otros aspectos, la existencia de un cuarto destinado al almacenaje de utensilios de limpieza, dotado de medidas de seguridad que, en este caso, “han funcionado”. Aun así, admitió que será necesario revisar ese espacio porque “tiene que desaparecer”.

Bellido puso en valor el trabajo coordinado con el Ministerio de Cultura, que activó el plan de emergencia nacional, con la Consejería de Cultura de la Junta, y con el propio Ayuntamiento, que facilitará licencias rápidas para el traslado del material a los locales ya adquiridos por el Cabildo.

Reconocimiento internacional y felicitaciones

Frente a las críticas socialistas, el regidor destacó que tanto la Unesco como la Organización de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España han felicitado la gestión de la emergencia. A su juicio, la rápida intervención del Cuerpo de Bomberos de Córdoba y del personal del Cabildo permitió que un episodio “fortuito e inevitable” no derivara en una catástrofe.

El debate sobre la titularidad

Bellido también se refirió a la titularidad de la Mezquita-Catedral, asunto recurrente en el debate político. Según afirmó, existen “dos cuestiones muy claras”: por un lado, que los bienes Patrimonio de la Humanidad se rigen por unos protocolos de seguridad y gestión establecidos por la Unesco, con independencia de que sean de propiedad pública o privada; y, por otro, que el debate jurídico quedó cerrado en 2021, cuando el Gobierno socialista, a través de un dictamen impulsado por la entonces vicepresidenta Carmen Calvo, avaló la legalidad de las 35.000 inmatriculaciones de la Iglesia, citando expresamente el caso de la Mezquita-Catedral.

Por ello, Bellido tildó de “oportunismo político muy equivocado” el intento de reabrir ahora esa discusión, que —recordó— ya se zanjó en su momento.

Origen del incendio y daños sufridos

Sobre el fuego del 8 de agosto, el alcalde explicó que la Policía Científica continúa su investigación con la colaboración de los bomberos cordobeses, aunque todo apunta a un origen eléctrico en la zona donde se almacenaban equipos de limpieza y sillas. Ese espacio, que el Cabildo ya estaba en proceso de trasladar a locales adquiridos en el exterior, será objeto de una aceleración en las labores de desalojo.

Bellido precisó que, “dentro de la gravedad”, los daños se han limitado a un 2% de la superficie de la techumbre, afectando principalmente al cuarto de almacenaje y a la cubierta de la capilla de la Anunciación. Pese a ello, la Mezquita-Catedral pudo reabrir al día siguiente del incendio, tanto al público como al culto.

El alcalde reconoció que la noche del siniestro fue “muy preocupante”, pues “el incendio no era fácil” y los primeros momentos fueron especialmente críticos. Gracias al diseño del plan de autoprotección, al entrenamiento de los bomberos y a la rápida intervención del Cabildo, “se pudo reaccionar a tiempo”. Bellido confesó que la situación “impresionaba y daba miedo”, ya que existía riesgo de que las llamas se propagasen por los techos con cámaras de aire o alcanzaran otras capillas adyacentes.

Aquello podía haber sido una auténtica catástrofe”, sentenció el regidor, destacando el impacto de haber presenciado en directo los momentos más delicados de la intervención.