Miguel Ángel de la Torre, presidente de la Junta Gestora de la hermandad del Amor, ha decidido no continuar en su cargo por cuestiones estrictamente de índole personal, confirmando los rumores que corren insistentemente por los mentideros de la Córdoba Cofrade – incluso en sus más altas instancias –. Una decisión, que pone punto y final a una excelente gestión, desarrollada en unas condiciones muy complicadas, que ha conseguido estabilizar la hermandad, encauzando su dimensión social, subsanando la mala situación económica heredada y potenciando su formación y su labor asistencial.
Cabe recordar que hace ahora dos años, en noviembre de 2015, fue nombrada una gestora para regir los destinos de la hermandad del Amor, después de que se viese obligada, hasta en dos ocasiones, a desconvocar sendos cabildos de elecciones, con motivo de la ausencia de candidatos a hermano mayor a consecuencia de que los precandidatos que concurrieron no vieron aceptada su propuesta.
A consecuencia de esta ausencia, la autoridad eclesiástica nombró una junta gestora presidida por Miguel Ángel de la Torre, cofrade con amplia trayectoria, hermano, además de la hermandad del Cerro, del Buen Suceso, donde también fue integrante de la gestora que dirigió la delicada situación por la que pasó la corporación del Martes Santo hace algunos lustros. Además goza de una estrecha vinculación con la Iglesia que se completa con una amplia formación teológica.
Tras la confirmación de esta noticia habrá que determinar cuáles serían los pasos a acometer por parte del obispado, que podrían ir desde conformar otra gestora o incluso la convocatoria de elecciones. En estos momentos, solo cabe esperar a que las próximas jornadas arrojen luz sobre este asunto.





