Miguel Ángel Lopera continuará al frente de la hermandad cuatro años más, tras superar el trámite de recibir el preceptivo refrendo de sus hermanos en el cabildo de elecciones que ha tenido lugar este domingo en los salones parroquiales de la Iglesia de Santa María de Gracia, popularmente conocida como los Trinitarios. Una certificación derivada de su condición de candidato único al proceso, confirmado tras quedar cerrado el proceso de presentación de candidaturas sin que haya concurrido ninguna otra y ser elegido por unanimidad. Cabe recordar que Lopera fue elegido máximo representante de la corporación en mayo de 2015.
Más allá de otros éxitos, su primer mandato ya ha pasado a la historia de la cofradía cordobesa y de la Córdoba Cofrade por atreverse a situar en el cortejo en el lugar que le corresponde, y propiciar que el paso de palio de María Santísima de la Amargura cierre el cortejo de la cofradía el Domingo de Ramos, algo impensable hace tan sólo unos años, pero que el equipo de gobierno de Lopera ha afrontado con absoluta naturalidad.
Su apuesta por las bandas cordobesas, tras la desaparición de la formación musical que se gestó en el seno de corporación, materializado en la contratación de la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas y la Banda de Música de la Estrella supone otro de los hitos de un mandato en el que se ha celebrado con notable éxito el 75 aniversario de la dolorosa de la hermandad y el medio siglo de la refundación de la cofradía.
También la elección de capataces, dos hombres de la casa, se antoja un éxito de su gestión, toda vez que tanto Javier Santiago al frente de la cuadrilla del Señor, como Carlos Quesada, haciendo lo propio con los costaleros del palio han evidenciado una gestión que ha merecido el elogio prácticamente generalizado.





