Montero se aprovecha del gremio del Arte Sacro de Sevilla para hacerse la foto e intentar sacar rédito político

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha visitado uno de los talleres de la Asociación Gremial Sevillana de Arte Sacro, tras el anuncio del Gobierno sobre la rebaja del IVA del 21% al 10% a los artistas de dicho sector para igualarlos a pintores y escultores, oficialmente para mostrar su apoyo al gremio del arte sacro, aunque a nadie escapa que ha acudido para hacerse la foto y sacar rédito político de uno de los sectores fundamentales de la Semana Santa, haciendo creer a los más ingenuos que el universo cofrade le importa al PSOE cuando no le interesa en absoluto.

Así lo ha manifestado Montero a los medios de comunicación durante la visita, donde también ha destacado que «el Gobierno de España ha querido dignificar y facilitar el trabajo del arte sacro, de la artesanía que está vinculada a una tarea tan importante para Andalucía y para Sevilla». Todo ello trufado con ataques al alcalde de Sevilla y al presidente de la Junta de Andalucía, dejando claro cuál es el verdadero objetivo de todo este asunto: intentar engañar a quienes se dejen engañar.

La ministra ha incidido en que, de esta forma, «se facilita también la venta, los encargos y la pasión que muchas personas tienen por este tipo de arte que representa, desde luego, los valores de Sevilla y de Andalucía como ninguna otra artesanía», y que, sobre todo, «permite dar a conocer un trabajo que ha sido siempre un trabajo laborioso que permite ser un escaparate de Sevilla para el conjunto del mundo y para que la gente se aficione a tradiciones tan importantes como nuestra Semana Santa y como otras cuestiones que están vinculadas justamente a este arte sacro».

Asimismo, Montero ha explicado que además se va crear una categoría dentro del Impuesto de Actividades Económicas que permitan que estos profesionales, habitualmente autónomos, «tengan también un lugar dentro de esa categoría, dentro de esa clasificación que permita poner en valor el arte sacro», al tiempo que ha subrayado que, «por primera vez, «el Impuesto de Actividades Económicas va a tener una casilla dedicada a este arte, para reconocer una tarea y una labor tan importante que se lleva desarrollando durante siglos».

De esta forma, las Artistas de Arte Sacro quedarán englobados en el grupo 861, junto a pintores, ceramistas, artesanos, grabadores, artistas falleros y artistas similares. Se cumplirá así una petición reiterada de este colectivo. La inclusión de los artistas del arte sacro permitirá a su vez que, a partir de 2025, las ventas que realicen a las hermandades lleven aparejado un IVA reducido del 10%, algo que ya ocurre por ejemplo con las obras de arte. Por ello, el Gobierno impulsará este cambio normativo acogiéndose al mayor margen que permite la normativa europea en el IVA a partir del año 2025. Así, esta decisión garantizará que estos profesionales que nutren a las hermandades no estén discriminados frente a otros artistas como pueden ser los pintores o los escultores.

Ventajas, qué duda cabe que no son ,más que parches y migajas para un sector muy perjudicado por la política fiscal del gobierno socialista, experto en quitar con una mano lo que concede con la otra. Medidas que sin muchas otras, de poco han de servir para miles de artistas y artesanos repartidos por toda la geografía cofrade que precisan de muchas más iniciativas de un gobierno que, hasta ahora, jamás había reparado en él.

Como era de esperar, inmediatamente después de exponer este asunto, Montero ha arremetido contra el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP-A), indicando que está «siempre más preocupado de qué lugar ocupa en la foto que de los problemas cotidianos de la gente». María Jesús Montero ha afirmado que le «llama poderosamente la atención» que el Ejecutivo del PP-A «critique también al Gobierno de España» por esta cuestión cuando dicho gabinete liderado por Pedro Sánchez «ha duplicado la inversión en dependencia que tenía el Gobierno anterior del PP».

Además, la vicepresidenta ha dicho que le «extraña» esa crítica de la Junta «porque previamente jamás» la escuchó a «ningún dirigente del PP, tampoco» a su presidente, Juanma Moreno, de quien ha recordado que «durante un periodo importante» de tiempo –en su etapa como secretario de Estado de Servicios Sociales en el Gobierno que presidió Mariano Rajoy– fue «responsable de la Ley de Dependencia, y protagonizó los principales recortes que se han hecho en este país», que llevan así «la firma de Moreno Bonilla en materia de dependencia», según ha enfatizado.

La ministra y dirigente socialista ha incidido en defender que «ahora se está invirtiendo» por parte del Gobierno central «mucho más de lo que se invertía antes» en dependencia, y «el compromiso es llegar al 50% –de financiación– durante esta legislatura», según ha remarcado para criticar que sea en este contexto cuando desde el Ejecutivo andaluz del PP se «alce la voz» contra el Gobierno por esta cuestión. Tras ello, María Jesús Montero ha opinado que «no hay otra política que practique» Juanma Moreno y su Gobierno del PP-A que «la de la confrontación», y ha criticado que el líder de los ‘populares’ andaluces «está siempre más preocupado de qué lugar ocupa en la foto que de los problemas cotidianos de la gente».

«En vez de escuchando las reivindicaciones de las plataformas sanitarias que salen pidiendo una mayor calidad del servicio público, que no se produzca una privatización de una sanidad que ha sido el orgullo de todos los andaluces», Moreno «está más preocupado si se sienta a la derecha, a la izquierda, o si alguien lo llama para decir unas palabras en un acto o en otro acto», ha criticado la vicepresidenta aludiendo a las críticas que desde el Gobierno andaluz se han trasladado por la ubicación del presidente de la Junta en el palco del estadio de La Cartuja de Sevilla durante la final de la Copa del Rey de fútbol el pasado sábado, a la izquierda y no a la derecha de Felipe VI, donde estuvo sentada la propia María Jesús Montero.

La vicepresidenta ha defendido que «tenemos que estar preocupados» de aquello de lo que «está pendiente» la gente «todos los días cuando se levanta, que es de encontrar empleo, de tener servicios públicos de calidad», ha abundado antes de aprovechar para criticar que, en Andalucía, «se están privatizando las titulaciones» educativas, «de manera que aquel que tenga dinero para comprar un título y para matricularse en una universidad privada tendrá más fácil incorporarse al mercado laboral porque no se refuerza la universidad pública».

Al respecto, Montero ha defendido que el Gobierno está «aportando aquello que no nos corresponde, por la calidad de la universidad pública», para que «nadie se tenga que preocupar por que si no tiene dinero en el banco, sus hijos van a poder estudiar aquello que quieran estudiar, en vez de lo que hace el señor Moreno Bonilla, que es una privatización paulatina de los servicios educativos y también de los servicios sanitarios, como desgraciadamente hemos conocido en estos días también a partir de la presunta colocación que quería su viceconsejero» de Salud en la aseguradora privada Asisa, ha concluido señalando.