Advertisements
El Cirineo, Opinión

Nos odian

Nos odian. Cada día que transcurre tengo más claro que nos odian. De otro modo no se explicaría el empecinamiento de la extrema izquierda contra todo lo que huele a incienso, esa obcecación insana, esa búsqueda del más rebuscado de los pretextos para evidenciar su aversión a los cristianos y a los cofrades. En cualquier sitio: en Oviedo contra la presencia de la Hermandad Universitaria en la universidad a la que pertenece y la vio nacer, en Málaga contra las subvenciones o la concesión de medallas oficiales a imágenes religiosas, en Córdoba contra la Carrera Oficial o en Sevilla contra la presencia de una tumba en la Basílica Macarena, que parece haberse erigido en el mayor de los males de este desastre en el que se ha convertido España.

Y por supuesto la pederastia. Sólo un imbécil es capaz de mantener que existe un mayor número de pederastas dentro de la Iglesia que fuera de ella; pero a pocos les interesa la verdad. La repugnante mentira de hacer creer que hay más curas pederastas que en cualquier otro sector de la sociedad ha calado entre el borrego medio que alienta y ladra esta clase de consigna. La excusa puede ser cualquier cosa… da lo mismo. El trasfondo real es atacar a la religión católica y, aunque solo sea por derivación, a las cofradías. 

Odian nuestra manera de ser, nuestra manera de pensar, nuestra manera de creer y de sentir… Odian lo que somos y, sobre todo, lo que representamos. Un sistema de creencias en el que el individuo está por encima de una borrega colectividad adocenada y adoctrinada y en el que la libertad es la seña última de identidad. Porque las cofradías, con todos sus defectos, que son muchísimos, albergan en su seno mayor porcentaje de diversidad y pluralidad que cualquier otro sector de la sociedad en la que se hallan inmersas, y desafío a cualquiera a que me demuestre lo contrario. Incluyendo distintas sensibilidades políticas, algo que otros, desmontada la mentira de la transversalidad, jamás podrán decir.

Por ejemplificar: mucho antes de que los homosexuales se convirtiesen en el contrapoder en el que se han convertido, desarrollaban una actividad imprescindible en las cofradías sin que nadie – neardentales aparte, que haberlos haylos como en cualquier otro sector social -, se rasgase las vestiduras. Nada hay más democrático que las cofradías, instituciones que mantuvieron la decisión colectiva y su independencia por encima de cualquier cosa, por encima de cualquier imposición, incluso cuando éstas provenían del interior de los muros de un palacio episcopal. 

Nada pudo con la democracia de las cofradías, ni esa mentira endiosada por la extrema izquierda radical conocida por II República, ni tampoco la dictadura que sobrevino tras la guerra fratricida que provocó el caos y la venganza irracional que algunos desarrollaron durante los terribles años republicanos, de miseria, descontrol, violencia e ira. Por eso nos odian, por eso nos temen. Porque saben que ni el hacha ni el fuego pudieron ni podrán nunca destruir nuestras más hondas tradiciones. 

Destruyeron miles de obras de arte, miles de imágenes devocionales… como ocurrió precisamente tal día como hoy en 1936, o durante las abominables quemas de conventos de 1932 o 1934, durante la repugnante, totalitaria, antidemocrática, radical y comunista II República española. Pero lo que subyace, la auténtica verdad inescrutable que se esconde debajo de una advocación, el verdadero significado de nuestra religión y nuestras hermandades, lo que trasciende al odio y la persecución más despiadada, jamás pudo ser doblegado, al contrario, resurgió con más fuerza que nunca tras el odio exacerbado. Por eso nos insultan, nos atacan… porque saben que los cristianos, los cofrades, seremos siempre el peor de sus enemigos… Un adversario imposible de doblegar porque ampara su fuerza en algo que jamás comprenderán: la fe, la libertad y la verdad. 

Ese es nuestro auténtico poder. Un poder inviolable, invencible e invisible que quienes nos odian no pueden controlar ni someter. Y lo intentarán, que nadie lo dude, con la complicidad de muchos que se disfrazarán de católicos y cofrades y son peores incluso que los que insultan cara a cara. Dirán que son hermanos de nuestras cofradías y que por eso, se encuentran legitimados para imponer el pensamiento único de la extrema izquierda en nuestras instituciones. Mienten. No son más que el caballo de Troya que aquellos que nos odian han introducido en nuestros templos y en nuestras casas de hermandad. Para destruirnos desde dentro. Como ETA hacía en los peores tiempos del plomo con etarras trabajando de policía en miles de localidades vascas. 

Que nadie se llame a engaño. Las tumbas y las subvenciones no son su objetivo. Su objetivo es la iglesia y las propias cofradías. Cuando logren trasladar los restos de las tumbas, cuando consigan eliminar las subvenciones, irán a por las casas de hermandad, a por las capillas y templos, a por el patrimonio, y a por las imágenes y las obras de arte. Dirán que todo es del pueblo, del estado… suyo… y querrán apropiarselo, robarlo y lo que no les sirva, dilapidarlo. Quieren borrar del mapa lo que somos, basta con ver el cartel que ilustra este artículo y que algunos de estos especímenes utilizaron para convocar una manifestación para instaurar un sistema totalitario contra una parte de la sociedad… ¿echan en falta algo en el Arco?

Porque su objetivo es destruirnos, colectiva e individualmente, que nadie lo olvide. Primero querrán acabar con las cofradías y finalmente con los cofrades. Obligarnos a vivir nuestra religiosidad en secreto, como siempre ocurrió en las dictaduras comunistas y como ya apuntó el causante de todo este enfrentamiento social, el miserable Zapatero, que sembró la semilla del odio bajo el eufemismo de Memoria Histórica, para enfrentar a vecinos contra vecinos, hermanos contra hermanos, hasta que la chispa vuelva a estallar, otra vez. Estamos en riesgo y somos el objetivo. Reaccionemos mientras aún estamos a tiempo, o preparémonos para el desastre.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: