Nuestra Señora de la Aflicción, Madre de los Chocolateros

Cada lunes santo la parroquia de Santa María Magdalena congrega a numeroso público ante la inminente salida procesional de la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús del Rescate. Precisamente, este templo, capilla del convento de clausura del Corpus Christi de las agustinas recoletas, fundado en 1655, aguarda en su interior imágenes de incalculable valor, como la talla mariana de Nuestra Señora de la Aflicción que, durante un tiempo acompañó en un segundo paso a la imagen del Rescate.

Nuestra Señora de la Aflicción. Foto: La Hornacina 

Atribuida a Torcuato Ruiz del Peral, fechada su autoría en torno a la primera mitad del siglo XVIII, tradicionalmente se ha venido afirmando que llegó al céntrico templo proveniente del convento de la Santísima Trinidad, aunque otros autores se decantan por situarla en la antigua parroquia de la Magdalena, formando parte de una hermandad desaparecida, la del Cristo dela Esperanza y Vía Sacra, como afirma Antonio Padial Bailón en su conocida bitácora. Este, considera además que la Virgen del Mayor Dolor, que aparece en el inventario de la desaparecida corporación, podría corresponderse con la dolorosa sedente de la Aflicción.

Quienes atribuyen su autoría a Ruiz del Peral se basan en las semejanzas de otras dolorosas, como la que se encuentra en la colegiata de los Santos Justo y Pastor, de la capital nazarí y la que reside en el convento vallisoletano de Santa Catalina. Ambas se muestran con la mirada elevada al cielo, siguiendo un esquema piramidal, con piernas colocadas formando una V y las manos entrelazadas. Entre las características que apuntan a Ruiz del Peral, la ampulosidad de los ropajes así como la forma del manto sobre la cabeza de las dolorosas, semihexagonal. Esta teoría, defendida por Sánchez Mesa es contraria a la defendida por María José Martínez, quien ve esta producción más cercana a la gubia de Vera Moreno, el escultor que vivió entre 1697 y 1760 y que trabajó como aprendiz en el taller de Diego de Mora, quien trabajaba a escasos metros del domicilio de Sánchez Mesa.

Nuestra Señora de la Aflicción bajo palio junto con Nuestro Padre Jesús del Rescate. Foto: http://apaibailon.blogspot.com/
Nuestro Padre Jesús del Rescate

Durante el pasado siglo XX salió acompañando a Nuestro Padre Jesús del Rescate bajo palio de cajón por las calles de Granada desde los años veinte hasta principios de los cuarenta. Precisamente, lo haría bajo la advocación de los Dolores, acompañando posteriormente al cautivo la Virgen de los Dolores que se encuentra en la iglesia de San Pedro y San Pablo, siendo hoy dos cofradías independientes.

Cerca de la concurrida calle de Puentezuelas, por donde pasen miles de personas en medio de un enjambre de franquicias, se encuentra la conocida parroquia de la Magdalena, por donde pasan los fieles para encontrarse con Nuestro Padre Jesús del Rescate. Precisamente en el crucero del templo, a los pies del crucificado de la Esperanza se encuentra la Virgen de la Aflicción, también llamada del Mayor Dolor, siendo testigo de una etapa donde recorría las calles encontrándose con cientos de devotos. El paso del tiempo, que no es ajeno a las modas devocionales, demuestra cómo hay imágenes que todavía aguardan rememorando épocas pasadas.