En la tarde del pasado 18 de septiembre la Hermandad de la Amargura recibió en San Juan de la Palma a José Ignacio Ortiz Leonisio, así como a Nuria Barrera Bellido. Ambos artistas serán los encargados de ejecutar los recuerdos conmemorativos que se entregarán en la Función Principal de Instituto, la cual se celebrará el 2 de marzo de 2025, así como en la Misa Estacional que tendrá lugar en la mañana del 31 de mayo de 2025 en la Parroquia de San Pedro, y que será presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo. Igualmente, ambas obras servirán para ilustrar los correspondientes misales conmemorativos de estos días.
Tras ser recibidos por el Hermano Mayor, Aníbal Tovaruela, ambos autores rezaron unas preces ante los Titulares. En el comunicado emitido el efecto la Junta de Gobierno desea «a estos artistas, los cuales gozan de un prestigio más que reconocido, que sus Titulares los bendigan, para que ambas obras lleguen al corazón de todos los hermanos, en este año tan especial en el que nos encontramos celebrando el tricentenario de nuestra estancia en San Juan de la Palma».
Según narra la historia de la corporación hispalense, el afán por mejorar y darle mayor esplendor a la cofradía hizo que se propusiera por parte de un grupo de hermanos el traslado del templo de San Julián a San Juan de la Palma, concretamente a la Capilla funeraria de los Esquivel que dicha familia les había ofrecido.
En realidad, no quedan muy claros los motivos e intereses de unos y otros hermanos a la hora de decidir este cambio, por lo que se vieron envueltos en un largo y curioso pleito que comienza en 1723 y dura más de un año, y a través del cual nos trasladamos a la realidad de la época, sus costumbres, intereses y relaciones personales quedan plasmadas en las declaraciones tomadas a los que pretendían el cambio y a los detractores del mismo, ¿qué primó la devoción o los beneficios materiales?
Esa es la duda que nos quedará siempre, pues aunque nunca se menciona el mejorar socialmente, lo cierto es que San Juan de la Palma se hallaba en un enclave comercial y social más alto que San Julián, aunque el motivo real al que se alude es el acortar el recorrido procesional y los devotos que viven en esta collación.
El veredicto del Arzobispo da la razón a los que promueven el cambio y en 1725 se celebra el primer cabildo ante las imágenes en San Juan de la Palma, donde la hermandad comienza una nueva andadura, tras haber obtenido el beneplácito de la Hermandad del Caño Quebrado, actualmente conocida como San Buenaventura, que había tenido como sede la capilla en la que ahora se establecía la Amargura.





