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Córdoba, ⚓ Costal

Jesús Ortigosa y Juan Horacio de la Rosa continuarán siendo los capataces del Misterio de la Salud de Puerta Nueva

La Agrupación Parroquial de la Salud de Puerta Nueva ha nombrado, con vistas al próximo Jueves de Pasión, a Juan Horacio de la Rosa y a Jesús Ortigosa como capataces del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Divina Misericordia en el Beso de Judas. Cabe recordar que ambos capataces forman parte del equipo de capataces de la cofradía desde hace cuatro años, habiendo ejercido como tales en la salida extraordinaria de la Virgen de la Cabeza que tuvo lugar en 2017 y ya ejercieron como tales en 2019. Un nombramiento que deriva de la política de la corporación que preside Rafael Cano de nombrar cada año a sus capataces con vistas a la próxima salida procesional y que ahonda en la confianza que la agrupación parroquial tiene por ambos capataces y se sustenta en la satisfacción mutua evidenciada con este nombramiento.

Cabe recordar que el pasado 13 de septiembre para la historia, se ha procedió a presentar el boceto del misterio que en un futuro acompañará a la talla de Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Divina Misericordia por las calles cordobesas. Todo ello correrá a cargo del prestigioso imaginero Manuel Luque Bonillo, que será el encargado de darle vida al conjunto para mayor gloria de la Córdoba cofrade. En cuanto a la escena, describirá a la perfección el misterio del Beso de Judas. Los cuatro evangelistas describen de forma muy similar el momento del beso de Judas y el arresto de Jesús. Para que el pasaje evangélico quede bien reflejado se divide el conjunto en dos grupos diferenciados en el paso de misterio, como dos atmósferas diferentes pero a la vez argumentalmente dependientes una de otra, en primer término el Beso de Judas constituida por Jesús y el grupo de los apóstoles y en la segunda el arresto formada por Malco y un Fariseo miembro del sanedrín.

El interés del conjunto se concentra en el acto del beso de Judas,  quedando en el primer plano de la composición la figura de Judas Iscariote que aparece acercándose por detrás a Jesús para permitirnos la completa visión frontal de la imagen del Señor. Judas pronuncia las palabras “Salve Rabbi”, que recogen los evangelios de Mateo y Marcos, en su mano derecha porta la bolsa con las treinta piezas de plata. El Señor queda quieto en el conjunto con el apóstol, representando toda la mansedumbre signo de la aceptación de la traición, con toda la dignidad, la grandeza y la majestad de su persona, pronunciando la divinas palabras del evangelio de San Lucas: ”Judas, ¿con un beso entregas a este Hombre?”

Detrás de Jesús a su alrededor permanecen sus tres discípulos predilectos, Pedro Santiago y Juan, en un ambiente de tensión e incertidumbre, el apóstol que se encuentra más cercano a Jesús del Apóstol San Juan. En el lado opuesto se encuentra la imagen de Santiago Apóstol, situado de frente al costero izquierdo. Cierra el primer grupo la imagen de San Pedro que encuentra situado hacia la mitad del misterio esperando la llegada de la turba. Situado bajo el olivo girado en el costero hacia la trasera del paso en actitud defensiva hacia Malco que se acerca al otro lado del olivo. En la trasera del paso, detrás el olivo se encuentra la segunda escena que representa el arresto de Jesús, formada por el conjunto de las imágenes de Malco y Gamaliel.

En cuanto a la descripción de cada uno de los personajes de la escena, podemos destacar los siguientes aspectos para conocer así, con profundidad, el trasfondo del misterio al detalle. Todo ello teniendo en cuenta que la distribución de las imágenes permitirá que el paso de misterio tenga puntos de atracción en los tres costeros principales del paso, pudiéndose contemplar todas las imágenes plenamente, no quedando ninguna fuera del ángulo de visión de los devotos que contemplan el misterio a pie de calle, formando todo ello un conjunto armónico y homogéneo.

Judas Iscariote

Aparece acercándose por detrás de Jesús a su lado izquierdo para permitirnos la completa visión frontal de la imagen del Señor, Judas tendrá plena visión frontal y por el costero derecho del paso, va pronunciando las palabras “Salve Rabbi” que recogen los evangelios de Mateo y Marcos, en su mano derecha porta la bolsa con las treinta piezas de plata símbolo de la traición. Representado en edad madura cercano a la treintena, de rasgos judíos con barba bífida y largos cabellos rizados de tonos rojizos, el simbolismo del pelo en color pelirrojo (un color diferente del de la mayoría) tiende a identificarse en algunas épocas del arte con el mal, con la traición. Viste ropas en tonos oscuros que contrasten con la pureza de la túnica del Señor.

San Juan

En devota actitud implorante con las manos unidas comprendiendo en ese instante el significado de la acción de Judas y las consecuencias de la misma, queda situado el más cercano a Cristo símbolo de su predilección, situado en el costero derecho del paso desde donde tendrá plena contemplación al igual que desde la vista central ya que las imágenes de Judas y Cristo se encuentran centradas en el frontal del paso dejando la visión a ambos lados para la imágenes de Juan y Santiago, en su rostro la juventud del hombre, imberbe, su cabeza de dulces rasgos y de largos y rizados cabellos en tonos claros. Viste túnica verde y manto rojo.

Santiago

Situado de frente al costero izquierdo con la mirada hacia Judas y el cuerpo girado hacia la trasera del paso en actitud temerosa de abandonar la escena para que se cumplieran las escrituras “Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas” (Mateo 26:31). Con largos cabellos oscuros y barba bífida, en la plena madurez del hombre. Su visión es completa desde el costero izquierdo. Viste túnica azul oscuro y manto claro con cruz de la orden de Santiago.

San Pedro

Se encuentra situado hacia la mitad del misterio, como si quedara vigilante, temeroso por si alguien se acercara, como dice Giovanni Papini en su libro historia de Cristo: “Entre sus fuertes manos sostiene el espada, presto a intervenir si fuera necesario en la defensa de su maestro”. Situado bajo el olivo girado en el costero hacia la trasera del paso en actitud defensiva hacia Malco que se acerca al otro lado del olivo. La disposición de la imagen del apóstol San Pedro nos permite la completa visión de la imagen desde el costero derecho del paso. Representando la vejez del hombre, rudo de rostro poderoso, barba poblada y larga, de tostada anatomía y manos encalladas. Viste túnica azul y manto ocre.

Malco

Nombrado en el Evangelio de San Juan, “Simón Pedro, que iba armado de espada, la desenvainó, dio un tajo al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha –el siervo se llamaba Malco–. [11] Jesús dijo a Pedro: —Envaina la espada: la copa que me ha ofrecido mi Padre, ¿acaso, no la voy a beber?” Sirviente del Sumo Sacerdote, situado en la trasera del paso en el costero derecho, Malco porta en su mano derecha un farol y en la izquierda un palo como describe el evangelio de San Juan,” Así pues, Judas tomó un destacamento y algunos criados de los sumos sacerdotes y los fariseos, y se dirigió allá con antorchas, linternas y armas”. Malco se encuentra indicando a Gamaliel quien el Jesús. Representado de edad madura, de rasgos judíos con barba de color oscuro. Viste túnica larga, sobretúnica sin mangas y turbante en tonos crudos, con cinto en tonos burdeos.

Sumo sacerdote Gamaliel

El rabino Gamaliel I, fariseo reconocido doctor de la ley y prominente miembro del sanedrín en la mitad del primer siglo. Cuentan algunas fuentes que cuando Jesús siendo niño “se perdió” en el Templo de Jerusalén durante tres días, uno de los maestros de la Ley con los que hablaba era Gamaliel, junto a otros rabinos importantes como Shammai, de una escuela diferente a la de Gamaliel, y el propio Hillel. En este momento de la vida de Jesús, cuentan las mismas fuentes, el propio Jesús le habría hecho a Gamaliel una profecía que se cumplió el día de su crucifixión. El cumplimiento de la misma hizo que se arrepintiese de su desconfianza en Jesús y se bautizase. Gamaliel I aceptó la fe cristiana, y permaneció como miembro del Sanedrín con el propósito de secretamente ayudar a los cristianos. De acuerdo con Focio, fue bautizado por San Pedro y San Juan, junto con su hijo y con Nicodemo. Iría situado justo detrás del olivo en la trasera del paso en el costero contrario a Malco, con el brazo izquierdo extendido pidiéndole al sirviente que espere la señal del traidor, en la mano derecha porta un báculo. Sus vestiduras serían las propias de un miembro del sanedrín.

El imaginero: Manuel Luque Bonillo

Nacido en la ciudad de Córdoba en el año 1972, el autor de las imágenes comienza sus estudios en el colegio Cervantes de los Hermanos Maristas, pasando posteriormente a la Universidad laboral Onésimo Redondo. A finales de los años 80 se matricula en la Escuela de Arte Mateo Inurria en la especialidad de talla en madera. De su paso por la escuela de artes, destaca las enseñanzas de su profesor de modelado Manuel Vela, escultor cordobés. Al finalizar los estudios completa su formación como aprendiz en el estudio de los imagineros cordobeses Antonio Bernal Redondo y Francisco Romero Zafra. Su primera obra procesional es la imagen de Jesús de las Penas de la Cofradía de los Ángeles de Puente Genil en Córdoba, bendecida en el año 1995.

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