El Sagrario de la Parroquia de San Eutropio de Paradas, uno de los más grandes de Sevilla, acaba de cerrar sus puertas porque existe un serio peligro de derrumbe en este edificio. El tejado se ha hundido y se puede caer. Además, debajo del tejado hay una bóveda que puede estar deteriorada.
Ante este problema, el pueblo de Paradas se ha unido para levantar su Sagrario. Este reto necesita la colaboración de todos los feligreses y católicos del pueblo para sufragar unas obras cuyo presupuesto asciende a 49.000 €, aproximadamente. Para coordinar todo esto se ha creado una comisión, donde están representados todos los grupos parroquiales.
Dese el lunes 6 de febrero, la Parroquia ha aumentado su actividad para recoger donativos en la sacristía de la iglesia durante todos los días de la semana de 19 a 20.30h. excepto el miércoles, día que el templo está cerrado, y el domingo de 13 a 13.30h. A día de hoy, el pueblo está respondiendo a esta necesidad aunque queda mucho esfuerzo para cubrir todos los gastos que conllevará la obra. No hay duda que los habitantes de Paradas han sabido responder cuando se les ha pedido colaboración. Así ocurrió hace siete años cuando tuvieron que ser arreglados los tejados de la nave central.
La Parroquia de San Eutropio
Este primitivo templo, que respondería al esquema típico de iglesia mudéjar sevillana de tres naves, fue realizado gracias a las donaciones de la Casa de Arco. Sobre él se llevaron a cabo varias ampliaciones como la realizada por José Álvarez en 1783, que aádió una quinta nave en el lado de la epístola para aumentar el aforo. La ampliación de esta vieja fábrica no aguantó, por lo que partiendo de la nueva nave creada, Fernando Rosales proyectó el nuevo templo, que terminaría Antonio Matías de Figueroa. Dando como resultado un templo columnario propio de la última fase del barroco sevillano.
Es un edificio de cinco naves, cuya nave central está cubierta por una bóveda de cañón y lunetos sobre grandes pilares, mientras las laterales se cubren por bóvedas de arista separadas por columnas toscanas pareadas de jaspe rojo. En su crucero se levantan una cúpula sobre pechinas y tambor poligonal con linterna. Su fachada es obra del cantero Juan Muñoz. A este templo consagrado en 1791 se añadió un año después la capilla del sagrario realizada a expensas de la Hermandad Sacramental, hoy desaparecida, sobre un solar donado por la Duquesa de Arcos. El Museo Parroquial se encuentra en la Sacristía de la antigua Capilla Sacramental y guarda el lienzo de la “Magdalena Penitente” de El Greco.





