Pedro Manzano desvela los ejes de la restauración de la Virgen de la Esperanza: una intervención rigurosa, documentada y profundamente respetuosa

Con una abrumadora mayoría de 998 votos favorables frente a 458 en contra, y tan solo 13 papeletas en blanco y 6 nulas, la Hermandad ha aprobado el tratamiento que dirigirá el reconocido restaurador Pedro Manzano sobre la dolorosa de la Esperanza Macarena.

Durante su intervención pública, Manzano subrayó que el proyecto no solo se apoya en criterios técnicos de alta especialización, sino también en una sensibilidad profundamente consciente del carácter histórico, artístico y devocional de la imagen. En este sentido, apeló al respeto debido a Francisco Arquillo, autor de anteriores intervenciones, destacando que cualquier evaluación debe hacerse desde el conocimiento y la prudencia.

Un enfoque interdisciplinar al servicio del patrimonio

El restaurador explicó que el tratamiento se basa en una metodología integral, con la convergencia de diversas disciplinas científicas y patrimoniales. En el diagnóstico previo ya se han previsto numerosas pruebas analíticas, entre las que destacan estudios aplicados a los componentes orgánicos de la talla, como la madera. Se emplearán técnicas como la fotografía digital de alta resolución, el uso de luz ultravioleta, pruebas químicas sobre la policromía, y un estudio botánico para identificar tanto la madera original como posibles adiciones posteriores. Asimismo, se contempla una datación por carbono 14, destinada a precisar la cronología de determinados elementos estructurales.

Tratamiento integral: de la estructura a los elementos decorativos

La propuesta no se limitará a una conservación superficial, sino que plantea una intervención integral que incide en la estructura, los materiales y los sistemas de sujeción. Uno de los puntos clave es la revisión del anclaje de la corona, así como la aplicación de tratamientos para la eliminación de xilófagos. Se procederá también a la consolidación interna de la imagen, prestando especial atención a una grieta detectada que se cerrará con técnicas plenamente reversibles.

Respecto a los elementos metálicos, Manzano anunció que podrían sustituirse por otros más compatibles con la conservación de la madera, destacando el caso de un clavo dorsal cuya presencia estaría provocando una degradación puntual del soporte. También se sustituirán los brazos articulados, y se rediseñará el sistema de anclaje entre las manos y los antebrazos, para dotarlo de mayor firmeza y durabilidad.

La mirada, las lágrimas y el lenguaje expresivo

Entre los aspectos más delicados del tratamiento se incluye la retirada temporal de las lágrimas, con el fin de eliminar residuos de adhesivo que han oscurecido su apariencia. Igualmente, se procederá a la eliminación de las pestañas postizas, una medida orientada a recuperar la forma original del borde palpebral superior. Además, está prevista una limpieza de los globos oculares y una ampliación de su alojamiento interno, dado que los roces con alfileres durante los cambios de vestidura podrían estar provocando microabrasiones.

Consultado sobre el estado de los párpados, Manzano explicó que existe una línea visible que podría delimitar el comienzo del párpado original, aunque aclaró que no se podrá confirmar su integridad hasta que no se acceda directamente a la zona durante la intervención.

Falta de documentación sobre restauraciones anteriores

El especialista Gómez Villa, presente también en el acto, llamó la atención sobre un hecho inquietante: no se conserva documentación técnica completa de anteriores intervenciones. La ausencia de registros gráficos y escritos impide una evaluación certera de las modificaciones introducidas por restauradores previos. Esta laguna documental ha obligado a Manzano y su equipo a realizar un minucioso trabajo de diagnóstico a través de pruebas científicas, como la luz ultravioleta, pero sin el respaldo de informes anteriores. Ambos expertos coincidieron en la necesidad de generar ahora una documentación exhaustiva, tanto para garantizar la trazabilidad como para preservar la memoria patrimonial de la imagen.

Consenso, transparencia y recuperación de elementos originales

Entre las medidas incluidas en el protocolo aprobado se encuentra la retirada de fijaciones de policromía y reintegraciones asociadas a Arquillo, cuya estabilidad ha sido objeto de revisión. La limpieza general de la imagen será consensuada con la comisión de seguimiento, y se abordará con especial cuidado la recuperación de las manchas originales en las mejillas, consideradas expresiones plásticas significativas en el rostro de la Virgen.

Un calendario flexible pero firme

El plazo estimado para la intervención se ha fijado en unos tres meses, aunque podría prolongarse hasta la Cuaresma de 2026 si la complejidad técnica lo requiriese. Lo esencial, según Manzano, es garantizar que todo el proceso sea prudente, reversible y completamente documentado. La restauración se ejecutará en dependencias de la propia Hermandad, bajo estricto control técnico y vigilancia patrimonial continuada.

Ovación y reconocimiento final

La exposición de Pedro Manzano fue acogida con una prolongada ovación, reflejo del respaldo de los hermanos y devotos a la propuesta planteada. En nombre de la junta de gobierno, Fernández Cabrero intervino para agradecer tanto a Manzano como a Gómez Villa su seriedad y rigor, destacando la exhaustividad del estudio técnico y la responsabilidad con la que se está afrontando esta intervención de máximo nivel patrimonial.