Pedro Manzano detalla la primera fase de la restauración de la Virgen de la Macarena

La Hermandad de la Macarena ha difundido el primer informe de Pedro Manzano sobre los trabajos de restauración de la Virgen, actualmente centrados en la eliminación de xilófagos mediante un tratamiento de anoxia.

La Dolorosa de San Gil permanece retirada del culto desde el pasado 13 de agosto, tras la decisión adoptada en el cabildo general extraordinario del 29 de julio, que aprobó una restauración integral de tres meses de duración. La intervención, confiada al restaurador Pedro Manzano, se lleva a cabo en las propias dependencias de la corporación, que ha anunciado la publicación periódica de partes informativos con el fin de mantener a los hermanos y devotos al tanto del desarrollo del proceso.

Una primera etapa contra los xilófagos

En el primer comunicado, Manzano ha precisado que los trabajos iniciales se centran en la desinsectación de la talla, imprescindible antes de abordar fases posteriores. «El proceso ha comenzado con un tratamiento de anoxia para solventar el ataque de xilófagos que detectamos mediante imágenes médicas», explicó, señalando que esta fase, iniciada en el mismo momento en que la Virgen fue retirada del culto, se prolongará hasta la segunda semana de septiembre.

El restaurador subrayó que la anoxia «consiste en privar de oxígeno al entorno de la imagen, pues se trata de un elemento indispensable para los organismos vivos». En este caso, se está aplicando la denominada anoxia anóxica, que genera un medio con un 0 % de oxígeno alrededor de la talla.

Un método controlado y seguro

El procedimiento, cuya duración es de 24 días, se desarrolla dentro de una bolsa construida específicamente para este fin. Allí se desencadena una reacción química que elimina el oxígeno y regula la humedad interna, manteniendo condiciones de seguridad absoluta para la obra.

«Contamos con un control permanente de oxígeno, temperatura y humedad, con registros cada diez minutos», indicó Manzano, quien insistió en que la técnica es «completamente inocua, ya que no introduce sustancias que puedan afectar ni a la madera ni a la policromía».

Hasta el momento, los resultados se califican de «satisfactorios», con parámetros estabilizados en los niveles adecuados. Según el restaurador, esto garantiza que, una vez completado el ciclo, los xilófagos quedarán eliminados.

Próximos pasos en la intervención

Finalizado el tratamiento de anoxia, la restauración se adentrará en su fase más delicada. Manzano explicó que primero se atenderán los problemas detectados en los estudios médicos de la imagen, como los desencuentros entre maderas o un posible deterioro en la zona posterior de la espalda. Este último podría obedecer a un ataque fúngico o, en su defecto, a la degradación natural de un nudo detectado en el TAC, cuya conservación es deficiente.

Posteriormente, se abordará una consolidación estructural, para concluir con la intervención sobre la policromía de la talla.

Comunicación constante con los hermanos

El restaurador justificó la emisión de este primer parte al considerar necesario que los hermanos tengan información directa y continua: «Me pareció oportuno hacer el comunicado para que el hermano se sienta cercano a la intervención, tenga tranquilidad y perciba que pondremos todo nuestro esfuerzo y cariño en alcanzar el mejor resultado».