Pedro Manzano intervendrá a Nuestro Señor Atado a la Columna de Utrera, una joya del siglo XVII, de autoría desconocida, aunque se le atribuye tanto a Pedro Roldán como a Francisco Antonio Ruíz Gijón

La Junta de Gobierno de la Archicofradía de Nazarenos de la Santa Vera+Cruz de Utrera ha comunicado a sus hermanos que después de esta Semana Santa, se iniciará el proceso de restauración de Nuestro Señor Atado a la Columna, aprobado en la Junta General pasada con fecha 03 de marzo de 2022. La intervención será acometida por el prestigioso especialista en conservación y restauración Pedro Manzano Beltrán, que pronunciará una ponencia sobre las actuaciones de conservación y restauración el lunes, 4 de abril a las 18.30 en la Iglesia de San Francisco.

Con tal fin la corporación utrerana solicitaba el pasado 10 de marzo, a través de su hermano mayor, Juan Luis Espinosa Palacios, la pertinente autorización a Palacio para la intervención en la imagen. Una solicitud que ha sido concedida, consideradas las razones expuestas y visto el parecer favorable de la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural, según proyecto presentado. Pedro Manzano Beltrán, El Hermano Mayor y el Director Espiritual se encargarán del seguimiento de la intervención y comunicarán a la Delegación la finalización del proceso.

Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna es una imagen del siglo XVII, de autoría desconocida, aunque se le atribuye tanto a Pedro Roldán como a Francisco Antonio Ruíz Gijón. En la sagrada imagen de Cristo aparece el dolor contenido en el rostro del Señor, después del terrible tormento sufrido durante la flagelación. Pero, sin embargo, es un dolor “ungido” por la acción redentora de Cristo, del Hijo de Dios hecho hombre, y por ello, sin estridencias llamativas. Es el rostro del Redentor, sufriente y lleno de poder divino, al mismo tiempo que en su boca refleja el aliento propio del ser humano ante el dolor sufrido.

Representa esta imagen uno de los momentos de la Pasión más fuertes emocionalmente ya que Cristo está siendo duramente flagelado por dos sayones judíos, ante la mirada de dos romanos y un miembro del Sanedrín judío. Todas estas imágenes secundarias son obras de Antonio Castillo Lastrucci en 1926 (excepto el romano a la izquierda del Sanedrín en la imagen que fue realizado por el Hijo de Castillo Lastrucci años después).