Pedro Pila rememora la Navidad de su infancia en su magnífico y simbólico cartel para la Asociación de Belenistas de Córdoba

La Asociación de Belenistas de la ciudad de Córdoba da el pistoletazo de salida para la celebración de la Navidad. En un acto en la Diputación, se ha presentado el cartel, se ha bendecido el Belén de esta institución y se ha pregonando la llegada del Niño Dios.

En relación al cartel, su autor, Pedro J. Pila, ha realizado un cartel muy cordobés. La obra pictórica está realizada con técnica al óleo y está cargada de simbolismo. La idea principal está basada en el Milagro de Greccio de San Francisco en el quiso celebrar el nacimiento de Jesús. Había que escoger un lugar que diera cobijo a dicha escena y a su vez nos mostrase nuestra ciudad y que mejor lugar que la calleja las flores que con tan solo una mirada te dice “Córdoba”.

En un primer plano muestro a San Francisco en el momento que coge al niño Jesús entre sus manos. El rostro de San Francisco, al igual que los demás rostros que aparecen, están cogidos del natural. Se observa una leve sonrisa mientras observa al Niño despierto. San Francisco lleva su hábito con un cordón atado a la cintura compuesto con tres nudos que representa al voto de pobreza, castidad y obediencia.

El niño Jesús cruza su mirada con la de San Francisco mientras alza su mano con gesto de coger su barba. Su rostro está iluminado por un rayo de luz que procede de la mano de San Rafael Arcangel que se encuentra en segundo plano por encima de San Francisco. San Rafael lo muestra como ángel que está presente en el nacimiento del hijo De Dios, dejando su sitio encima de la Torre a la estrella como un faro que guía.

En un tercer plano vemos a San José y a María. La Virgen aparece ataviada con una túnica roja y un manto azul inmaculado, con un mantolín blanco de pureza sobre su cabeza que deja entrever su cabello. María observa la escena con actitud alegre mientras pone sus manos sobre su vientre, símbolo de maternidad. San José, a su lado, se reclina levemente mientras se apoya en su vara coronada de azucenas símbolo de la pureza de María.

Con la decoración de las macetas que aparecen en la calleja ha querido dar un pequeño toque de actualidad añadiendo flores de Pascuas. Tras San José y la Virgen María se puede ver una parra que se alza sobre la pared marcando el camino. La parra simboliza la pasión y sangre de Cristo devoción principal de San Francisco por Jesucristo. En dicha parra se puede observar un pequeño limón que contiene una pequeña historia.

«Mi padre puede que sea de las pocas personas que hayan tenido la suerte de nacer en este lugar y, desde pequeño siempre me contó que, el limonero que se encuentra en la pequeña plazuela donde desemboca la calleja las Flores fue sembrado por ellos, por los vecinos. Ahí va mi pequeño gesto, en ese limón. Ese limón que simboliza la felicidad y mi pequeño homenaje a mi padre. A esas personas que vivían en esas casas de vecinos de la época que vivían la Navidad con poco, pero felices», ha subrayado el autor.

Pila sabía qué quería expresar con sus pinceles y óleos… su Navidad de la infancia. Esa Navidad en la que, llegando a casa, veíamos esos christmas que se enviaban por correo para felicitarnos las fiestas (cosa que hoy por desgracia se está sustituyendo por felicitarnos en redes sociales o diversas aplicaciones). Ha querido hacer un cartel que recordase a esos christmas de antaño y nos recuerde lo bonito y familiar que eran aquellas navidades. Salta a la vista que lo ha logrado.