Pérez Indiano concibe un cartel cargado de simbología para la Divina Pastora de Cantillana

El Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla ha acogido en su sede de la calle Sierpes la presentación del cartel de las fiestas mayores de la Divina Pastora de Cantillana. El acto, que ha tenido lugar este 24 de agosto, ha dado comienzo pasadas las 13:00 horas. El cartel es obra de José Tomás Pérez Indiano, artista nacido en 1992. Sus pinturas abarcan desde temática clásica hasta taurina y religiosa, principalmente.

Durante la presentación del cartel, donde ha habido un nutrido grupo de vecinos llegados desde Cantillana, se han anunciado varios actos con motivo del 300 aniversario de la hermandad, destacando la ejecución de una película que correrá a cargo de Valdeuxe. Han asistido Antonio Arias, hermano de la corporación, Práxedes Sánchez, presidente del Círculo Mercantil e Industrial, Javier Jiménez Sánchez-Dalp, pintor del cartel del pasado año, y José Tomás Pérez Indiano. Este, en su intervención, ha expresado ante los asistentes la composición de la obra, no sin antes añadir que se trata de un cartel en el que «he volcado todo lo que me ha hecho sentir la Divina Pastora durante este proceso», esperando que «lo hagáis vuestro y lo sintáis tanto como yo lo he hecho». En cuanto a la composición, «se nos muestra a la Divina Pastora en un plano central, basada en una fotografía de Carlos Valera, centrándose toda la atención del espectador en su rostro. Pudiendo contemplar el más mínimo detalle de su rostro. Realizada mediante lápices policromos logrando en cada trazo que el espectador vea reflejada a la Santísima Virgen. Los ropajes tallados están realizados a acuarela y acrílico dorado, consiguiendo que el estofado sea lo más fidedigno posible al original». La Divina Pastora se presenta sobre un fondo ejecutado en acuarela, netamente concebido en tonos verdes, cuajado de flores de almendro de las que cuelgan las campanitas que adornan su paso y enriquecen y otorgan una especial simbología al resultado final, que se completa con la presencia de las aves y el demonio, tal y como lo concibió Fray Isidoro, en forma de dragón, ante el que la divinidad triunfa para apaciguar al rebaño que conforman los creyentes. En suma, una nueva muestra de la incalculable creatividad que atesora Pérez Indiano, al servicio de una de las Devociones más importantes de todo el universo cofrade.

 En otro orden de cosas, la corporación ha puesto recientemente a la venta las pulseras de tela bordadas, semanas antes del día grande, el 8 de septiembre, que será cuando la venerada imagen recorra las calles de Cantillana.