Podemos sueña con cobrar el IBI a la Iglesia para que la «Mezquita deje de ser un paraíso fiscal»

La candidata de Podemos a la Alcaldía de Córdoba, Cristina Pedrajas, ha anunciado este martes que una de las propuestas de su formación es la de «cobrar el IBI a la Iglesia para que la Mezquita «deje de ser un paraíso fiscal», mientras que lo bonificará a las viviendas de la ciudad que tengan placas fotovoltaicas para generar energía solar.

Delante de la Puerta del Perdón de la Mezquita-Catedral, Pedrajas ha detallado éstas y otras propuestas, en materia de fiscalidad, con las que Podemos se presenta a las elecciones municipales, con el objetivo principal de que la «justicia fiscal sea una realidad», lo que implica, según ha señalado, que tienen que «pagar más quienes más tienen o más ganan», para que la ciudad «salga adelante y no haya nadie que se quede atrás por nacer un barrio o en otro».

En este sentido, la candidata de Podemos ha criticado que «el Obispado recaude cada año 13 millones de euros por la venta de entradas y, sin embargo, no pague IBI ni contribuya con esa cantidad enorme de dinero que gana al coste de la limpieza y la seguridad del entorno, servicios éstos sin los cuales sería inviable que el monumento fuera visitable».

En consecuencia, «la pregunta no es si hay que pagar impuestos o no, sino quién tiene que pagarlos y a quién hay que rebajárselos», para así conseguir la mencionada «justicia fiscal», que hará necesario realizar un «estudio exhaustivo del catastro, para actualizarlo y saber con exactitud cuántos edificios a nombre de la Iglesia Católica están dedicados al culto y a acción social y cuántos a actividades económicas».

«Por supuesto -ha proseguido-, los edificios dedicados al culto religioso o a acción social no pagarán el IBI, en cumplimiento con la Ley, pero el resto de bienes inmuebles, como la Mezquita, tendrán que contribuir y pagar impuestos, como los paga cualquier persona de a pie en nuestra ciudad, mientras que recuperamos la propiedad para los cordobeses del monumento, tras su usurpación por parte del Obispado».