Una agria polémica está salpicando a la Jaén cofrade en general, y al ámbito de las bandas en particular, amén de la prohibición por parte de la Diócesis jienense de que tanto las agrupaciones musicales como las bandas de cornetas realicen actuaciones en el interior de los templos.
A tenor de lo anteriormente expuesto, el Consejo de Bandas de la ciudad de Jaén ha emitido un comunicado oficial, con claro talante dialogante, para ofrecer su perspectiva y defender la utilización de la música procesional como un instrumento más para acercar a Dios al pueblo. El comunicado dice lo siguiente:
Explica el Consejo de bandas que «tras el debate suscitado por la prohibición por parte de la Diócesis de Jaén de la actuación de cualquier tipo de formación musical cofrade en el interior de los templos de la misma, nos mostramos dialogantes y con actitud tan respetuosa como constructiva para avanzar en el entendimiento, a ser posible en una reunión en la que exponer el contenido de este escrito. En anteriores reuniones con el Obispado de Jaén se nos indicó que las Agrupaciones Musicales y Bandas de Cornetas y Tambores no interpretan música para la Iglesia, pero desde este Consejo de Bandas hacemos constar que el repertorio de este tipo de formaciones se compone en su mayoría de adaptaciones de cantos litúrgicos y de composiciones escritas expresamente para dotar de sentido al acompañamiento a los misterios representados en la Semana Santa.»
Añade el comunicado que «también se nos indicó que las interpretaciones de las bandas podrían dañar las estructuras de los templos, incluso las imágenes y/o retablos situados en los mismos. No llegamos a comprender determinados aspectos como por qué en actuaciones esporádicas autorizadas hasta la fecha no ha sucedido nada de esto o por qué en Jaén la actuación de nuestras bandas puede producir daños en los templos y en otras provincias de Andalucía o incluso de España no.
Para concluir, el Consejo «se manifiesta en su creencia de que las bandas cofrades, en nuestro caso seis formaciones de la ciudad, son una manera de acercar a la juventud a nuestras cofradías y hermandades, y por ende a nuestra Iglesia y a la fe en Dios y su Bendita Madre. Son entidades compuestas en su mayoría por jóvenes, cuya perspectiva de la música no es otra que la oración a través de sus instrumentos, algo que los propios párrocos han podido comprobar en numerosas ocasiones.»






