Polémica en Málaga: la Policía Local admite su inacción ante la proliferación de sillas plegables durante la Semana Santa

La reciente celebración de la Semana Santa de Málaga ha dejado entre sus secuelas una controversia notable en torno a la actuación de la Policía Local respecto al control del mobiliario móvil en las calles durante los desfiles procesionales. Según la información publicada por el diario local SUR, agentes municipales permitieron la presencia masiva de personas sentadas en sillas plegables en enclaves sensibles como las calles Cisneros y Especería, a pesar de que un bando municipal firmado por el alcalde, Francisco de la Torre, prohibía expresamente esta práctica.

En concreto, el bando disponía que «queda prohibida en las calles del recorrido oficial y especialmente en aquellas de difícil tránsito, la colocación de sillas plegables, sillones, mesas o cualquier otro mobiliario móvil sin la debida autorización«. Asimismo, se especificaba que «la Policía Local requerirá a los infractores para que retiren los objetos, y en caso contrario, el Ayuntamiento procederá a su retirada a costa del responsable«.

No obstante, como detalla SUR, el Área de Seguridad del Ayuntamiento ha justificado la pasividad de los agentes apelando a la necesidad de actuar «con cautela y en base a criterios de proporcionalidad», en aras de evitar posibles altercados. Desde esta área municipal se subraya que «la Policía Local pondera cada situación y valora si el hecho de sancionar puede derivar en un problema mayor de orden público«, reconociendo de este modo que se permitió el uso de sillas plegables para evitar conflictos con los ciudadanos que aguardaban largas horas el paso de los cortejos procesionales.

A pesar de ello, las autoridades municipales han asegurado que «durante toda la Semana Santa se ha velado por el cumplimiento de la normativa, prestando especial atención a calles estrechas, accesos a inmuebles y establecimientos públicos donde la movilidad podría verse comprometida«. Igualmente, recordaron que, en los últimos años, las actuaciones policiales han logrado erradicar la instalación de mobiliario más voluminoso, como sofás o sillones, limitándose actualmente a la aparición ocasional de sillas portátiles.

La respuesta del Ayuntamiento, según recoge SUR, ha generado nuevas incógnitas acerca de la futura redacción de los bandos municipales para la Semana Santa. En particular, queda en entredicho si en próximas ediciones se mantendrá la prohibición expresa del uso de sillas plegables, dado el criterio flexible mostrado por las autoridades este año. A este respecto, el diario malagueño trasladó la cuestión al Consistorio, sin que hasta el momento se haya recibido respuesta oficial.

Cabe recordar que el propio alcalde, Francisco de la Torre, había instruido a los agentes de la Policía Local y a los inspectores municipales a ser «especialmente celosos en el cumplimiento de lo dispuesto en el bando«, advirtiendo que «el incumplimiento daría lugar a la imposición de sanciones y a la adopción de cuantas medidas resultasen procedentes en derecho«.

La polémica de las sillas plegables se suma así a las críticas que, año tras año, suscitan las restricciones de público en determinados tramos del recorrido oficial, en aras de garantizar la seguridad ante las concentraciones masivas. En definitiva, la Semana Santa de 2025 no solo ha dejado imágenes de fervor y tradición, sino también un debate abierto sobre la gestión de la convivencia y la seguridad en el espacio público.


Foto: Samuel Quintero