El viejo costal, 💙 Opinión

Por favor, mantenga la distancia social, con perdón…

Hemos visto esta misma semana imágenes cargadas de separación y distanciamiento social, que es una buena ayuda para sobrevivir a esto del coronavirus, por decirlo de otro modo más “normal”, ¡es lo que se lleva ahora!

He visto imágenes de la catedral de Sevilla, delante de la Virgen de los Reyes, con sillas distanciadas unas de otras, dos o más metros, dando la sensación de un vacío espiritual, de poca asistencia, quizás de cierto abandono, o de falta de mobiliario. He visto iglesias con cintas de plástico a modo de barreras en los bancos, zonas marcadas de entrada y de salida, para mantener la separación que nos dará una buena posibilidad de evitar el temido contagio.

También he visto, bares llenos a rebosar, policía bregando con los dueños de los negocios, dueños que lo único que tratan es de sobrevivir, y de eso se trata sobrevivir.

La distancia social ha venido para quedarse, si como parece habrá varias oleadas del temido Covid-19 o como quiera que se llame este virus, la distancia social, el uso de la mascarilla, el gel desinfectante y la limpieza meticulosa del calzado, ropa y el constante lavado de manos, todos se van a quedar con nosotros algo de tiempo.

No habrá agua bendita en las iglesias, la comunión en la mano, el sacerdote con mascarilla, nosotros también, distancia, la distancia como medida importante, constante. Y así vamos caminando día a día, y casi hemos llegado a mitad de año, y tenemos que resolver algunas cuestiones, de protección y de distanciamiento social.

¿Quién se atreve, con algo de cordura, a asistir a una reunión tumultuosa, a una romería, una procesión?, por evitar contagiarnos o contagiar, deberíamos de evitarlo, y estas cuestiones están sin resolver, y poco o muy pocas instituciones se atreven a meterle mano.

El teatro, cine, restaurantes, playas y demás parece que al menos empiezan a idear soluciones temporales, más o menos acertadas, al menos algo, vamos a darle una pensada, a ver que se nos ocurre.

Ahora en tanto nos llegan las ideas, ¡por favor, retírese!, ¡por favor mantenga la distancia social!, que seguimos luchando contra el maldito coronavirus y la falta de preocupación de buena parte de las instituciones, seguimos luchando, luchando, pero separados.

Y así caminamos de cara al verano, de cara a la playa, de cara al mar, todos veremos nuestros lugares de veraneo, todos, pero separados, limitados los asistentes a nuestras barbacoas y veladas, limitados los componentes de nuestras comidas y cenas familiares.

Pocos y separados. ¿Quién podría desearnos estar así?, ¿quizás alguna nueva forma de política se está fraguando a costa de la pandemia?, además dejarme que sea yo quien ahora me separe de esta idea, que me ronda la cabeza, y de la que quiero evitar contaminarme, perdón le ruego mantengan la distancia social, que todo lo malo se pega.

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