La Coronación Canónica de la Virgen de Luna sella la unión histórica entre Pozoblanco y Villanueva de Córdoba

Una ceremonia multitudinaria que reafirma siglos de devoción compartida

La Coronación Canónica de la Virgen de Luna, celebrada en el Santuario de La Jara, reunió a más de dos mil fieles en un acto que marcó un antes y un después en la historia común de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba. El acontecimiento, fruto de una tradición que hunde sus raíces en el siglo XVI, convocó a autoridades civiles, representantes institucionales y hermandades que custodian la imagen mariana, en una jornada vivida con intensa emoción colectiva.

Las palabras del obispo: un mensaje espiritual de calado

Durante la eucaristía, presidida por monseñor Jesús Fernández, el obispo evocó el origen inmediato del proceso coronatorio al recordar que «el 17 de octubre de 2023 se reunieron los miembros de las cofradías de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba para poner en marcha la coronación de la Virgen». Asimismo, señaló la implicación directa del obispo emérito, presente en la celebración, destacando que «hoy se cumple gracias también al trabajo del obispo emérito de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández».

En su homilía, el prelado proclamó ante la multitud: «Ha llegado el día y con gran contento acudimos peregrinos a este ermita para coronar a Cristo Rey del Universo y a nuestra Madre, la Virgen de Luna», subrayando que «con este gesto, nos reafirmamos en el deseo de que nuestra Madre reine en nuestros corazones, en nuestros pueblos y en nuestra esperanza».

El obispo incidió en la centralidad de la figura del Niño, afirmando que «contemplamos al rey que se abre paso en este mundo». Más tarde, en referencia a las lecturas dominicales, recordó que el Reino de Dios se presenta como un ámbito de justicia y armonía, e hizo hincapié en que María «ha sido elevada a la gloria como madre y soporte de esperanza a los que nos sentimos solos en medio del mundo». Concluyó enfatizando su papel mediador al señalar que «María tiene las llaves del Sagrario que nos abre la puerta de Jesucristo y María nos llevará hasta Él; además, María sostiene al niño con ternura y nos mira con amor porque sabe que necesitamos a su hijo y quiere que le amemos y le sigamos».

El proceso previo: trabajo conjunto y proyección pastoral

El párroco de Villanueva de Córdoba, José Félix García, detalló el itinerario seguido hasta esta coronación, recordando que la comunicación oficial de la Santa Sede llegó el 5 de diciembre de 2024 mediante una carta del obispo emérito en la que se confirmaba la concesión pontificia. Explicó que desde ese instante ambas hermandades desarrollaron una programación intensa destinada al fomento de la piedad hacia la Virgen de Luna, acompañada además de una obra social dirigida a Cáritas parroquial, a las Obreras del Corazón de Jesús y a la Misión Diocesana de Picota, en Perú. El sacerdote sintetizó este esfuerzo afirmando que se había llevado a cabo “con todo el corazón”.

Coronación solemne y emoción en el Santuario de La Jara

Tras la homilía, el obispo bendijo las coronas realizadas por el orfebre sevillano Ramón León antes de proceder a la coronación de la Virgen, mientras que el Niño fue coronado por monseñor Demetrio Fernández. El estallido de un prolongado aplauso y la interpretación de la Salve Regina marcaron uno de los instantes más significativos para los vecinos de Los Pedroches.

Salvador Fuentes destaca el carácter fraterno del acto

El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, encabezó la representación institucional. Resaltó el sentido comunitario de la jornada al afirmar que se trataba de “un hito que culmina meses de intensa preparación en los que parroquias, hermandades, asociaciones y vecinos se han volcado con entusiasmo”. Subrayó, además, que la coronación constituye “un signo claro del triunfo de la cooperación comarcal y de la fuerza de una devoción que hermana a dos pueblos”.

El dirigente provincial manifestó su emoción ante la multitud congregada, señalando que «cientos de personas ya habían participado en los actos previos». Aseguró que este patrimonio espiritual y cultural, transmitido de generación en generación, se proyecta hoy con vigor renovado. Expresó asimismo su gratitud a la Diócesis, a las hermandades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba y a los devotos que han mantenido viva la tradición.

En su intervención, reafirmó el compromiso institucional con la conservación del patrimonio religioso, recordando que “proteger nuestra historia es también garantizar nuestro futuro”. Invitó a los habitantes de Los Pedroches a sentirse orgullosos, asegurando que “las actuales generaciones de tarugos y jarotes han conseguido reavivar un legado nacido en el siglo XVI con las primeras romerías, proyectando esta fe hacia lugares impensables”.

Dos pueblos unidos por un amor secular a la Virgen

El acto congregó a autoridades autonómicas y locales, al presidente del Parlamento Andaluz, al delegado de la Junta y a los alcaldes de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, junto a los representantes de las hermandades de la Virgen de Luna, que participaron posteriormente en una procesión por el entorno del santuario.

Para culminar la celebración, el lunes 8 está prevista una misa de acción de gracias a las 13:00, concelebrada por los sacerdotes de ambas localidades. Las ceremonias estarán acompañadas por las corales Marcos Redondo y San Miguel, y por los coros romeros Voces de la Sierra y Virgen de Luna, procedentes igualmente de los dos municipios.

Un legado que traspasa generaciones

La coronación reafirma la devoción histórica de los pueblos de Los Pedroches y consolida un sentimiento de identidad compartida que continúa proyectándose con fuerza. La conjunción de fe, tradición y participación ciudadana convirtió esta jornada en un momento decisivo para la memoria colectiva de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.