Antaño, el Santísimo Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana procesionaba en el paso acompañado solamente por la figura de un cirineo. Las antiguas fotografías que se conservan de esta composición resultan a día de hoy impactantes para los cofrades, ya que no se concibe en la actualidad al misterio de las Tres Caídas sin la disposición de las imágenes secundarias que ideó Castillo Lastrucci. El éxito que talló este maestro confirma esta representación como una de las mejores de la Semana Santa de Sevilla, provocando que muy pocos recuerden al antiguo cirineo.
Esta talla procesionó por primera vez en 1889 desde San Jacinto, templo donde residían los titulares desde que en septiembre de 1868 la Junta Revolucionaria incautó la Capilla de los Marineros. El primer año que vieron a este cirineo por las calles de Triana fue muy especial. La cofradía salió por primera vez tras la reorganización que sufrió un año antes por los pocos hermanos que quedaban. Ese mismo año esta Hermandad sostuvo un pleito con la del Cachorro por la apropiación de la Dolorosa, ya que la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza estuvo acompañando el Viernes Santo al Santísimo Cristo de la Expiración al menos desde 1879 a 1888.
El antiguo cirineo siguió saliendo cada año hasta que el afamado imaginero Antonio Castillo Lastrucci realizará las nuevas imágenes para el misterio. Tras la Semana Santa de 1937 se presentó el boceto del artista y dos años más tarde Jesús de las Tres Caídas procesionó tan solo con la nueva imagen del cirineo, la que vemos en la actualidad. La talla, cuyo autor se desconoce, aunque parece que la cabeza pudo ser realizada entre los siglos XVII y XVIII, quedó guardada en las dependencias de la Hermandad hasta 1944 cuando se vendió a la Hermandad del Consuelo de Sanlúcar de Barrameda. El cirineo fue adquirido por 2500 pesetas y procesionó con el Nazareno sanluqueño hasta 1996. Actualmente la imagen que salió desde San Jacinto se atesora en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen del denominado Barrio Bajo de Sanlúcar.





