Cruce de gallardetes, Opinión

Que no se pierdan nuestras cosas

Queridos hermanos:

Dentro de pocos días, el arca del agua, se llenará de algarabía y fiesta para celebrar los cultos y verbena en honor a San Cristóbal, quien ya recibe a los baezanos en su ermita en las noches del estío. 

Ciertamente, el centro y culmen de todos estos días, será la Fiesta Mayor, que en la tarde del domingo se celebrará en honor al santo y que a pesar de estos dos años de pandemia, se celebró y no quedó en el olvido. Precederá esta función religiosa la tradicional verbena con un variado programa de actividades y cohetes en el aire.

Sabemos el esfuerzo que supone para cualquier junta de gobierno organizar algo. Sabemos que las manos siempre son las mismas, a pesar de que las recetas sean muchas y muy variadas. Sabemos que nunca llueve a gusto de todos. Sabemos que los tiempos son distintos, pues las prioridades para los directivos son otras a pesar de estar comprometidos en desempeñar un cargo. Sabemos tantas y tantas cosas, que ya nada nos sorprende.

Pero a pesar de todos estos sinsabores, que ocurren en todas las casas, no deben de flaquear nuestros esfuerzos, pues aunque el camino sea difícil, de tan solo nosotros, depende el seguir escribiendo con letras de oro el futuro. Nuestro compromiso debe de ser firme y como cristianos y cofrades, no debemos dejar que se pierdan nuestras cosas.

Estas fiestas baezanas de San Cristóbal, forman parte de las tradiciones baezanas. En ese lugar, caracterizado por las agradables temperaturas en las noches de verano se han vivido noches para el recuerdo. Por ello, desde estas líneas, quiero animaros a seguir escribiendo el presente de nuestra ciudad, con la mirada puesta en el futuro ¿Qué quiero decir con esto? ¡Muy fácil! Que ante todo, está el culto religioso. La prioridad debe de ser seguir manteniendo la Fiesta Mayor en honor al santo en ese lugar, que nunca se pierda el sentido religioso, que nunca se pierda la celebración de la Santa Misa allí y la posterior bendición de los vehículos.

¿Y porque no decirlo? Bien es cierto, que en los últimos años, la procesión del santo, desde la Parroquia de San Pablo Apóstol no tuvo el acompañamiento esperado, pero……¿y porque no una procesión de San Cristóbal por las calles cercanas a la ermita como antaño? Quizás sea el momento de reinventarse y de volver a ilusionar y sobre todo, de comprometer a los hermanos para que la procesión sea una nueva realidad. En estos momentos, las glorias de nuestra ciudad están viviendo un momento dulce, hay nuevas ideas que están saliendo a flote con buen resultado ¿Por qué no intentarlo?

Ojala, queridos hermanos, este nuevo camino que ahora emprende la Cofradía, nos lleve a ver de nuevo a ver a San Cristóbal por las calles de Baeza a hombros de sus hermanos. Sé de sobra que el camino no es fácil, pues los tiempos tampoco no lo son, pero debemos de seguir soñando y no dejando que se pierdan nuestras cosas.