«Se debería hacer una propuesta fuerte, sería un fuerte apoyo al turismo en un momento difícil, un empujón económico a esos pequeños establecimientos como bares y restaurantes que sin duda lo necesitarán»
Inmersos como nos hallamos en una crisis sanitaria sin precedentes este viernes llegaba como un aldabonazo un comunicado emitido por la Congregación del Culto Divino, que contiene instrucciones sobre los cultos próximos a celebrar por parte de la Iglesia, y que contempla la posibilidad de que las procesiones de Semana Santa pueden celebrarse los próximos 14 y 15 de septiembre, dejando la decisión en manos de cada obispo diocesano.
Unas directrices que el Obispado de Córdoba ha acogido «favorablemente» y estudiará de qué modo se podría aplicar en el «caso particular» de la Diócesis cordobesa, si bien ha precisado, «sobre la fecha de la Pascua», que la misma es el «corazón del año litúrgico, no es una fiesta como las demás», pues, «celebrada durante tres días, el Triduo Pascual, precedida por la Cuaresma y coronada por Pentecostés, no puede ser trasladada».
Al respecto, Gente de Paz ha contactado con algunos responsables de varias hermandades cordobesas en aras de testar su opinión. Consultado sobre este asunto, el hermano mayor de la Salud de Puerta Nueva, Rafael Cano ha reconocido que «sin duda, cuando pase todo y podamos decir que se ha superado la pandemia habrá que dar gracias al Señor y a la Santísima Virgen por la salud de todos y, por supuesto, implorar por aquellas personas que han fallecido por esta causa, para recordarlas siempre y que no caigan en el olvido», subrayando que «si la forma, en ese momento, es procesionar a nuestros titulares para evangelizar, lo haremos sin duda».
Sobre el posible formato, Cano opina que «no sería el momento de decir que unas hermandades sí vayan y otras no, la decisión debe de ser de la hermandad. Sería un acto precioso de acción de gracias, con todas las que quisieran participar, cada una con su particular devoción que la caracteriza». En cualquier caso, el hermano mayor estima que «se debería hacer una propuesta fuerte, puede ser un momento único sin duda. Estoy seguro de que sería un fuerte apoyo al turismo en un momento difícil, un empujón económico a esos pequeños establecimientos como bares y restaurantes que sin duda lo necesitarán».
Respecto a cómo se están viviendo estas semanas complejas en el seno de la corporación que preside, Cano afirma que estas semanas «están siendo muy difíciles. Estamos a doce días de nuestro Jueves de Pasión y ya sabemos que no salimos. Tenemos el paso a medio montar, los estrenos que se quedan en casa y mil cosas más, como todos, paralizadas por completo. Sin duda es un momento extraordinario que nadie esperaba. Hace un mes todos lo veíamos y hablábamos de este virus como algo ajeno a nosotros, sin pensar que podría llegar a nuestras casas, y se ha demostrado que en un día cambia todo». El hermano mayor concluye su reflexión poniendo de manifiesto que «hay que vivir una Cuaresma diferente. Dejaremos los estrenos para el próximo Jueves de Pasión o, si se lleva a cabo una procesión en septiembre, ahí estaremos para dar gracias.»





