El cabildo ordinario da luz verde a una pieza clave del nuevo conjunto del palio
La Hermandad del Trabajo y la Luz de Granada ha comunicado la aprobación del diseño del nuevo manto de salida de Nuestra Señora de la Luz, acuerdo adoptado en la noche del viernes 20 de febrero durante la celebración del Cabildo Ordinario. La corporación refrendó así una propuesta artística concebida por Rafael de Rueda Burrezo, llamada a desempeñar un papel determinante dentro del actual proceso de configuración del paso de palio.
Una obra concebida como culminación del proyecto estético
El diseño del manto se plantea como colofón del nuevo paso de palio, siguiendo el mismo concepto formal y las líneas estructurales que articulan el conjunto, sin perder la idiosincrasia propia de una pieza de extraordinaria relevancia tanto dentro del ajuar mariano como en la lectura global del paso. La propuesta busca armonizar unidad estética y singularidad simbólica, dotando al manto de una presencia autónoma y plenamente integrada.
El lucero central como eje iconográfico
La celosía que configura el diseño de las bambalinas se convierte en el eje compositivo del manto, transformándose en un gran lucero de amplias proporciones. Este elemento actúa como marco visual y simbólico para la imagen de la Inmaculada Concepción, situada en el centro de la composición y concebida como protagonista absoluta del discurso iconográfico.
Una hornacina estrellada y una cartela de profundo significado
La Inmaculada se presenta en una hornacina rematada por un gran resplandor estrellado, reforzando la idea de luminosidad y trascendencia. Bajo sus pies, una cartela a modo de peana incorpora la leyenda “Indutus in Sole”, traducida como vestida de sol, que cierra el conjunto iconográfico y construye una alegoría resplandeciente de la advocación de la Santísima Virgen de la Luz.
Decoración vegetal y continuidad formal con el palio
El concepto decorativo del manto sigue fielmente la línea ornamental del palio, desarrollándose a partir de acantos y flores que rodean el gran lucero central. Todo el diseño queda enmarcado por una cenefa perimetral, similar a la presente en otras piezas textiles del conjunto, como el techo de palio, los respiraderos en su parte bordada o los faldones, consolidando una lectura unitaria del paso.
Resplandores y espejos al servicio del simbolismo de la luz
Las esquinas laterales y la parte inferior del manto se rematan con un conjunto de resplandores estrellados y espejos, recursos que también aparecen en el interior del lucero central. Estos elementos refuerzan la concepción de la luz como auténtica protagonista del manto, no solo desde un punto de vista estético, sino también teológico y simbólico.
Un nuevo hito en el ajuar mariano de la corporación
Con la aprobación de este diseño, la Hermandad del Trabajo y la Luz da un paso decisivo en la renovación de su patrimonio textil, apostando por una obra de gran coherencia artística, riqueza simbólica y profundidad devocional, destinada a marcar una etapa significativa en la presentación procesional de Nuestra Señora de la Luz.





