La historia de la Banda de Cornetas y Tambores Fuensanta de Córdoba es un claro ejemplo de que la pasión y la perseverancia son los verdaderos motores de cualquier proyecto. En un mundo donde muchas veces se prioriza el éxito inmediato, la trayectoria de esta formación musical resalta por su capacidad para levantarse de las cenizas y reconstruirse desde la base, movida por un sentimiento que va más allá de lo meramente musical. El ritmo se va marcando desde el sentido común, desde la paciencia y el gusto por las cosas bien hechas.
Todo comenzó en mayo de 2022, cuando un grupo de antiguos componentes decidió reavivar la llama de una banda que llevaba una década en silencio. Con el apoyo de su párroco, Don Ignacio, y el amparo de la Pro-hermandad de La Bondad, iniciaron un camino cuesta arriba. Ensayan en la calle, con la humilde carretera cortada junto a un centro comercial como su sala de ensayo en invierno, y el aparcamiento del estadio de fútbol en verano. Esta realidad, lejos de desanimarlos, subraya el compromiso de unos músicos que, con muy pocos recursos, han logrado mantener viva la esencia de la banda, adaptándola a los nuevos tiempos sin perder su identidad.
La verdadera prueba de fuego llegó en 2024, cuando la ilusión de conseguir sus primeros contratos para la Semana Santa se topó con un obstáculo formidable: la pérdida total de su patrimonio. Uniformes, instrumentos, banderas… todo fue reclamado por un particular. Lejos de rendirse, la banda, en una asamblea extraordinaria, tomó una decisión unánime: seguir adelante. Este acto de fe colectiva y compromiso mutuo es, sin duda, el pilar sobre el que se sustenta su presente y futuro. Desde ese momento, cada nuevo instrumento y cada uniforme adquirido es un logro compartido, un símbolo de su resiliencia y su inquebrantable espíritu de hermandad.
El resultado de ese esfuerzo se ha materializado en un crecimiento notable, tanto en número de componentes como en sus primeras salidas procesionales. De su debut con la titular de la hermandad, la propia Virgen de la Fuensanta, en su traslado a la Catedral, hasta acompañar a la Hermandad de La Borriquita en El Carpio o la de San Juan Bautista en Encinas Reales, la banda ha demostrado su valía y su capacidad para ofrecer un acompañamiento musical que refleja su entrega. La Banda de la Fuensanta no es solo un conjunto de músicos; es una historia de superación, de fe y de la convicción de que, con trabajo y unidad, la música, como la vida, siempre encuentra la manera de seguir sonando.





