La pasada semana, Ricardo Rojas, actual hermano mayor de la Hermandad del Esparraguero, acudió al plató de Córdoba TeVé, de la cadena local PTV Córdoba, para hacer balance sobre los actos del 400 aniversario de la llegada del Santísimo Cristo de Gracia a la ciudad. El máximo dirigente de la cofradía del Jueves Santo señala que «ha sido un año espectacular, para guardarlo en el recuerdo de todos los hermanos. Siempre lo recordaremos porque la hermandad se ha unido más, ha hecho piña». Además, remarca que a todos los actos que la corporación ha llevado a cabo para celebrar tan especial efeméride era mucha gente la que acudía a presenciarlos, indiciando que la hermandad «se ha revitalizado» gracias a ello.
Con la historia tan sumamente peculiar del Santísimo Cristo de Gracia, Ricardo Rojas asegura que «mucha gente se ha quedado un poco pillada y alucinada de la historia que tiene la imagen detrás. Se ha conocido un poco más la hermandad, la imagen y la obra social, que es algo primordial para la indiosincrasia de la cofradía».
Por otro lado, el principal responsable de la corporación ha hablado igualmente de la vinculación entre la hermandad y las ermitas. «La subida a las ermitas fue algo que ha surgido durante este año. Costaleros y capataz subían para hacer deporte, también bajo un carácter espiritual. Se iba rezando el rosario y se leía el Evangelio del día. Como este año queríamos hacer una obra social extraordinaria, hemos aprovechado ese deporte». Es decir, la nueva acción asistencial de la cofradía pasa por que todos los kilómetros que recorran a lo largo de este año los hermanos de la corporación de camino a las ermitas se van a convertir en dinero, el cual irá destinado a una obra social. Además, Ricardo Rojas concluye «como todo en este año ha sido extraordinario, el sitio de la igualá fue allí».
Respecto a la elección de uno de los momentos más especiales de este Año de Gracia, el hermano mayor del Esparraguero no ha querido decantarse por ninguno «desde la inauguración de los actos, las conferencias para conocer mejor el Cristo, la orden trinitaria y la Semana Santa de Córdoba, cultos, el Vía-Crucis de hermandades, la exaltación de la saeta, obras sociales…». Tampoco ha querido dejar atrás la visita al Vaticano, donde se hizo entrega al Santo Padre de una reliquia del Santísimo Cristo de Gracia. «Lo del Papa será algo que siempre nos quedará marcado a los que hemos estado, pero también es histórico para la hermandad». Sin embargo, Ricardo Rojas finalmente ha sentenciado que «si me tuviera que quedar con algo, sería con la unidad de la hermandad. Los hermanos se han unido y se han apoyado los unos a los otros. Me quedo con eso, con la hermandad y el potencial humano que tiene esta hermandad».
Ricardo Rojas también ha aclarado durante la entrevista que el Cristo de Gracia saldría solo en su paso porque era su aniversario particular, y no el de la hermandad en sí. Con ello, fueron cerca de 600 los hermanos que acompañaron a la imagen durante la salida extraordinaria. «Somos una hermandad muy sencilla, austera a nuestras formas, e intentamos que sea algo bonito, que se recuerde, y sobre todo el principal fin de esta salida es dar testimonio de fe por las calles de Córdoba».
Además, recuerda la visita a las monjas de la Encarnación, las cuales realizaron turnos de a dos para custodiar al Cristo las 24 horas de la jornada durante los tres días que la imagen permaneció en el convento. Igualmente indica que, a pesar de que la misa era a las 7:20 horas, han ido hermanos durante todos los días. «Yo creo que si de algo se tiene que sentir esta hermandad es de ser una familia, de crecer todos juntos y seguir unidos, a pesar de cómo somos, de los problemas que puedan haber».





