Roberto Olmedo, nuevo Hermano Mayor de Jesús Despojado

Roberto Olmedo

La Hermandad sevillana del Domingo de Ramos inicia una nueva etapa con un proyecto de continuidad, centrado en el patrimonio, la accesibilidad y la vida espiritual

Olmedo ha cosechado 479 votos frente a los 190 obtenidos por Manuel Vicedo

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, con sede en la plaza de Molviedro, ha elegido a Roberto Olmedo, que ha ejercido hasta ahora el cargo de teniente de hermano mayor de la cofradía, como su nuevo Hermano Mayor. De un total de 682 hermanos que han ejercido su derecho al voto, Olmedo ha cosechado 479 votos frente a los 190 obtenidos por Manuel Vicedo, 7 hermanos han votado en blanco y 6 votos han sido nulos. La decisión ha sido adoptada por los hermanos en Cabildo de Elecciones tras un proceso marcado por la controversia interna, con opiniones encontradas y desencuentros entre sectores de la corporación, que han ensombrecido parcialmente el clima habitual de fraternidad.

Concluye así el segundo mandato de Rafael Aranda Barrionuevo, que ha dirigido la cofradía durante los últimos ocho años. Será ahora Olmedo quien tome el testigo, abriendo una nueva etapa en la vida de la corporación del Domingo de Ramos, en la que se conjuga la experiencia acumulada con un programa estructurado de mejoras patrimoniales, organizativas y pastorales.

Dos décadas de compromiso al servicio de Molviedro

Hermano desde abril de 1986, Roberto Olmedo, de 56 años, ha formado parte de las juntas de gobierno que han guiado a la hermandad durante más de dos décadas. Ha desempeñado los cargos de vice teniente y teniente de hermano mayor en los mandatos de Miguel Cuevas (2008–2012), Juan Torres (2012–2016) y Rafael Aranda (2016–2024), lo que le ha permitido participar de forma activa en los principales hitos de la evolución institucional y devocional de la corporación. Olmedo ha hecho pública su intención de mantener la línea de crecimiento sostenido que la hermandad ha vivido en los últimos años, basándose en los “pilares que nos han hecho llegar hasta hoy”.

Un programa de gobierno centrado en el patrimonio, la accesibilidad y la cohesión

Entre sus primeras propuestas, Olmedo ha puesto el acento en la conservación del patrimonio artístico y devocional, con un plan riguroso de restauración de enseres, insignias y elementos históricos, con el objetivo de garantizar su preservación a largo plazo. Al mismo tiempo, contempla la incorporación de nuevos enseres procesionales, seleccionados con criterio estético y funcional, que enriquezcan sin romper la línea estilística de la corporación.

Otra de las líneas de actuación prioritarias será la mejora de la accesibilidad en la Casa Hermandad, con una adaptación progresiva de las instalaciones que facilite la participación de hermanos con movilidad reducida. Asimismo, el nuevo Hermano Mayor plantea la posibilidad de ampliar las dependencias actuales, dada la creciente actividad de la hermandad y la necesidad de nuevos espacios que favorezcan su desarrollo organizativo y pastoral.

A ello se suma una atención detallada al mantenimiento cotidiano de las instalaciones, que el candidato considera parte esencial del respeto a la hermandad y a sus miembros.

Cultos y formación: claves de un modelo pastoral sólido

El proyecto de gobierno de Roberto Olmedo pone un énfasis especial en la dimensión espiritual de la hermandad, con propuestas dirigidas a renovar y profundizar la vida litúrgica y la formación cristiana de sus miembros.

En el ámbito de los cultos, destaca la propuesta de trasladar las Funciones Principales a la Parroquia del Sagrario, con el fin de ofrecer una celebración más solemne y participativa en un espacio de mayor dignidad. Además, se contempla el fomento de la implicación de todos los grupos de la hermandad en los actos litúrgicos, así como una revisión integral del reglamento del cuerpo de acólitos, orientada a mejorar su formación y responsabilidad.

En cuanto a la formación, el nuevo Hermano Mayor plantea la introducción de sesiones previas a la jura de reglas, catequesis para el sacramento de la Confirmación, y un plan anual de actividades abiertas que incluirá conferencias, mesas redondas y talleres de espiritualidad y doctrina, además de un programa específico de formación litúrgica para acólitos.

Una hermandad que crece desde la fe y la comunión

La visión que sustenta el programa de Roberto Olmedo es la de una hermandad que celebra, se forma y crece unida en la fe, con un modelo de gestión que conjugue el respeto a su legado con la capacidad de adaptación a los desafíos del presente. Así lo expresa el lema espiritual que guía su propuesta: “Vosotros sois la luz del mundo; no se puede ocultar una ciudad situada en la cima de un monte” (Mt 5,14), una llamada a vivir desde la santidad, el conocimiento y el servicio fraterno.

La Hermandad de Jesús Despojado afronta así una nueva etapa con un liderazgo que pretende consolidar lo construido, sin renunciar a seguir avanzando con firmeza, desde la fidelidad a sus señas de identidad y con la mirada puesta en el porvenir.