La Hermandad de la Cena ha iniciado el proceso de conservación de una de las imágenes más singulares del grupo escultórico que acompaña al Señor de la Eucaristía. En la tarde del lunes, fue trasladada al estudio del imaginero Fernando José Aguado Hernández la talla de San Mateo, obra de Luis Ortega Bru fechada en 1973.
Esta intervención preliminar consistirá en un estudio técnico que permitirá evaluar con detalle el estado de conservación de la escultura, paso imprescindible antes de acometer su restauración definitiva, tal como ha informado la corporación del Domingo de Ramos sevillano.
La talla de San Mateo forma parte del imponente conjunto escultórico que representa la Última Cena, siendo una de las imágenes de vestir que acompañan al Señor. Esculpida en madera por el insigne artista gaditano Luis Ortega Bru, esta figura se caracteriza por su fuerza expresiva y sus rasgos psicológicos marcados, tan propios del estilo del autor.
Sentado y con la mirada dirigida hacia el Maestro, San Mateo se presenta con una expresión de asombro y congoja, acentuada por sus ojos celestes, que transmiten una mezcla de temor y devoción. El ceño fruncido, la boca cerrada y el cuello en tensión contribuyen a dotar de dramatismo y realismo a la escena que recrea el misterio eucarístico.
En cuanto a su atuendo, la imagen luce túnica de tonalidad ocre y un mantolín de color azulina, elementos que refuerzan su personalidad dentro del grupo apostólico. La cabeza aparece cubierta por un turbante tallado, tratado de forma singular: con un enfoque formal cercano al cubismo, aunque sin renunciar al naturalismo general de la pieza.
Un rasgo distintivo de esta escultura es la ausencia de barba, algo infrecuente en la producción de Ortega Bru, lo que convierte a este San Mateo en una obra especialmente singular dentro del repertorio del imaginero. Destacan igualmente las manos, modeladas con extraordinaria expresividad, capaces de comunicar tensión, sorpresa y humanidad.
La Hermandad de la Sagrada Cena continúa así su compromiso con la preservación de su patrimonio artístico, confiando este delicado encargo al reconocido escultor e imaginero Fernando Aguado, autor de numerosas obras procesionales y restaurador con dilatada trayectoria.
La intervención prevista será comunicada en su totalidad una vez finalizado el estudio diagnóstico, siguiendo siempre los criterios técnicos que garanticen la integridad de esta imagen fundamental del misterio eucarístico sevillano.
Fotos: Dani Palacios y Luis Selvático





