Se presentarán, además, las cuentas de la Agrupación
Sin lugar a dudas la mayor carencia del mandato de Francisco Gómez Sanmiguel al frente de las cofradías cordobesas es la incapacidad para lograr la aprobación e implantación de nuevo cuerpo regulatorio y normativo, estatutos y reglamento, que rijan los destinos del máximo órgano de representación de las hermandades cordobesas y por ende la relación de todas y cada una de ellas y la regulación implícita de su funcionamiento. Cabe recordar que en marzo de 2019 tuvo lugar el último intento fallido al respecto, con el sonoro rechazo del pleno de penitencia al reglamento presentado por Sanmiguel que incluía aspectos tan llamativos con la regulación de sanciones a las hermandades que incurriesen en retrasos en su horario.
Con anterioridad, varios han sido los conatos fracasados para aprobar unos nuevos estatutos, con la creación incluso de comisiones concebidas al efecto, que no llegaron a buen puerto. Por todo ello podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que este asunto es el gran suspenso de la gestión de Gómez Sanmiguel. De ahí que llame poderosamente la atención que, a escasas semanas de concluir su mandato, se convoque a los hermanos mayores para recibir un «documento de trabajo sobre los nuevos estatutos», como reza en el orden del día de la asamblea de índole ordinaria convocada para el próximo 30 de junio, a partir de las 20:15, en el salón de actos del Palacio Episcopal.
No serán los únicos asuntos a tratar en la reunión, toda vez que se presentarán y someterán a valoración de los máximos representantes de las hermandades cordobesas las cuentas de enero a junio de 2020, que se han visto gravemente penalizadas a consecuencia de la incidencia de la grave crisis sanitaria provocada por la pandemia causada por el coronavirus Covid-19. Además, se someterán a la aprobación de los hermanos mayores el informe del presidente, la memoria de actividades del ejercicio 2019, las cuentas de 2019, el presupuesto de 2020 y la cuantía de la obra social conjunta de las cofradías para 2020 así como la apertura para la recepción de nuevos proyectos. Una asamblea, en definitiva que ha de ser la última antes de que Sanmiguel abandone el barco.





