La Hermandad de Santa Cruz ha recuperado, mediante la donación de parte del antiguo trono del titular cristífero por parte de la familia del fallecido Guillermo Carmona Muñoz, quien fuera hermano mayor de la corporación.
Según califica la Junta de Gobierno se trata de la «última muestra de amor hacia su Hermandad» y para sus hermanos, presentes y futuros, ya que el patrimonio de la corporación aumenta con esta donación.
Se trata de dos de las pinturas sobre tablas que tenía el antiguo trono del Santísimo Cristo de las Misericordias que el ex Hermano Mayor tenía en su poder. Los motivos que reflejan las dos tablas son el de la Resurrección y la Flagelación en el que se incluye el marco de la canastilla en donde se alojaban.
Además, han sido donadas para el ajuar de Nuestra Señora de los Dolores y Santa María de la Antigua la medalla de oro de la Hermandad, un alfiler den oro de señora con el escudo de la Hermandad así como un broche en oro con brillantes y zafiros.
La Junta de Gobierno, a través del último boletín de la corporación, ha querido agradecer públicamente esta donación que viene a mostrar el gran amor que sentía Guillermo Carmona hacia su Hermandad e independientemente del valor material y artístico de las piezas, viene a engrandecer el patrimonio de la corporación mediante estas piezas que tanto valor sentimental tenían para el ex hermano mayor.
Valor material y artístico que las piezas indudablemente poseen, pero muy consciente del gran valor sentimental que para Guillermo tenían estas piezas, relacionadas algunas de ellas con su madre, la junta de gobierno de la Corporación ha querido agradecer públicamente este gesto que «ennoblece a quien lo hace, engrandece nuestro patrimonio común, y es muestra de un amor y respeto profundo y sincero hacia sus hermanos y hacia su Hermandad
de Santa Cruz.
Un gesto más que Guillermo nos hace, un detalle más para con sus hermanos, como lo hacía en vida,siempre el primero, siempre acompañando, y con
la seguridad de que este gesto contribuirá sin duda a que la Hermandad persevere y fructifique en el cumplimiento de la misión de amor a nuestros Titulares, y por ende, a nuestros hermanos».





