Está tarde, día 8 de febrero, a las 19:30 horas tendrá lugar una misa en la Basílica Real Santuario de la Victoria con motivo del 77º Aniversario de la Coronación Canónica de Santa María de la Victoria, que contará con la Escolanía «Santa María de la Victoria»
La imagen de Santa María de la Victoria fue coronada canónicamente el 8 de febrero de 1943. Esta iniciativa partió del Obispo de Málaga, Balbino Santos Olivera, quien tras la procesión del 8 de septiembre de 1939 se comprometió públicamente a realizar los trámites necesarios para alcanzar tal objetivo.
Una de las razones para que se coronase la Virgen era la recuperación del fenómeno procesionista en Málaga tras varios años marcados por los incendios, saqueos y destrucción de numerosas iglesias y conventos y, por tanto, de escasos cultos públicos. Por este motivo, se estableció un marco idóneo para solicitar la coronación canónica de la imagen de la Virgen. Cuando fue solicitada la coronación canónica para la imagen de Santa María de la Victoria, su concesión se ejercía por medio y a criterio del Cabildo Vaticano, el cual establecía tres requisitos para otorgar el privilegio: ser una imagen con antigüedad; que hubiese sido de manera constante objeto de culto y devoción; y que se hubiese comprobado la existencia de milagros o singulares favores por su intercesión.
Para llevar a cabo los actos y la coronación el Obispo de Málaga, Santos Olivera, señaló que la cuantía económica a recaudar para la adquisición de las coronas se debería lograr mediante una suscripción popular. También, se recibieron contribuciones del Ayuntamiento y de la Diputación Provincial.
En cuanto a los actos religiosos que se realizarían en dicha coronación, comenzaron con la celebración de una novena en honor de la venerada imagen, que comenzaría el día 30 de enero de 1943. También se desarrollaron actividades como exposiciones, inauguraciones, corrida de toros, conciertos populares, etc.
Llegado el 8 de febrero, fecha de la coronación, comenzó el día con una misa en el Santuario. Una vez concluido el acto religioso se inició una procesión en la que fue trasladada Santa María de la Victoria en un trono muy modesto y adornado con flores blancas hasta la actual plaza del general Torrijos o Fuente de las Tres Gracias, al final del Parque de Málaga. Allí se levantó un altar, rodeado por “miles de sillas”, según las crónicas de la época. Además, el paseo central del parque estaba ocupado por unas doce mil personas.





