La ciudad despertó el pasado domingo con el sabor antiguo de añejas estampas. En medio de los atascos, los turistas y unas costas abarrotadas, la capital supo dejar a un lado la atmósfera veraniega que la absorbe en un bucle de ocio y descanso a partes iguales para centrar su mirada sobre su patrona. A partir de las 11:30 horas arrancaba la misa estacional, predicada por Jesús Catalá, obispo de la Diócesis cuyas voces de los miembros de la coral Santa María de la Victoria acompañaron musicalmente. La mañana terminó con una ofrenda floral ante una reproducción de la imagen, que fue situada en la puerta principal del templo.
Ya por la tarde los hermanos miraban preocupados a un cielo plomizo mientras que otros consultaban en los móviles la predicción meteorológica. Finalmente, pasadas las 19:30 horas el cortejo comenzó a discurrir por el itinerario tradicional, abriendo el mismo la Banda de Cornetas y Tambores del Real Cuerpo de Bomberos. También pusieron sus sones la Banda municipal de música de Málaga así como la Banda juvenil de música de la Archicofradía de la Expiración, que iba tras el trono. En lo que respecta al exorno floral, las esquinas mostraban nardos, dendrobium, aster, rosa ramificada y eucalipto cirenea. El friso colocado a los pies de la Virgen estaba compuesto por tulipanes, frecsias, rosas ramificadas, nerie rosa palo, orquídeas vanda, flores de cera, bouvardia blanca y rosas mondial, además de eucalipto baby. Como curiosidad, el trono llevo una réplica de la nao principal de la “Armada de las Especias”, regalo de la Fundación Nao Victoria en 2009 a la Hermandad.
Durante su recorrido no faltaron las petaladas ni tampoco las tradicionales malagueñas que sonaron a su llegada a la Plaza de la Constitución. Como novedad, este año se estrenó una sección de cirios en el cortejo, tras la petición de los hermanos, quienes deseaban formar parte del cortejo donde también se encontraban devotos de la imagen. Entre las representaciones, miembros pertenecientes a la Junta de Andalucía. Pasadas las 23:30 h., la patrona entraba en su Santuario, huérfano desde que esta marchó hacia la Catedral para los cultos en su honor. Nuevamente, la Victoria volvió a inaugurar el año cofrade en Málaga.





