La polémica suscitada por el torero, Francisco Rivera, y otros ocho costaleros del Cristo de las Tres Caídas de Triana, Leto de disminuir sigue una escalada, que apunta directamente a la junta de gobierno que dirige Sergio Sopeña.
Así ha quedado de manifiesto con la participación en el programa Cruz de Guía de la cadena SER. En dicho espacio, el matador ha asegurado que no confía «en la caridad de mi junta de gobierno, porque ha demostrado que no tiene caridad». Afirmación gruesa y que apunta la línea de flotación del organismo rector de la cofradía, que con la misma tendría, probablemente, argumentos para iniciar un expediente.
No obstante, Rivera ha querido distinguir entre la hermandad y la junta de gobierno que «no es lo mismo, quien nos ha dado este palo es la junta de gobierno, la hermandad no tiene nada que ver», tal vez, un matiz importante en caso de que se iniciara un procedimiento interno contra él.
Eso sí, ha asegurado que les llega «que hay mucha división en la junta de gobierno» pero que eso no le sirve, porque «si usted no está de acuerdo, dimita, y ahí no dimite nadie», incidiendo en que «hay quien no viene a servir sino a servirse de la hermandad y hay a quien le gusta mucho un cordón dorado». Puede que otra afirmación más en busca de ese expediente.





