El asunto de los nueve costaleros de la cuadrilla del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana, jubilados por edad, entre los que se encuentra el torero Fran Rivera, lo que ha multiplicado el interés mediático sobre este asunto, continúa generando ríos de tinta. Seis de estos hombres, Antonio Cabrera, Manuel Cid, Adolfo Mendoza, Rafael Díaz, Miguel Ángel Sogel y el propio Francisco Rivera, han acudido al programa Cruz de Guía de la cadena SER para manifestar sus impresiones y sensaciones acerca de todo lo que está sucediendo.
«Esto es puro amor al Cristo de las Tres Caídas»
«Hubiera sido tan fácil como eso pero nunca ha habido voluntad de dejar a nueve hermanos despedirse de su Cristo»
Rivera ha reconocido que publicó el vídeo que ha amplificado este asunto en «un momento de pataleta e impotencia absoluta» asegurando que «no pretendía nada sólo contar la situación que están pasando nueve hermanos que se sienten abandonados y maltratados por la Hermandad» pese a afirmar que «se sienten iguales que el resto de hermanos». El torero ha hecho hincapié en «la pena y en la tristeza que siente». «Pensar que no me voy a poder despedir de mi Cristo a mí me tiene el alma rota y, además, lo peor, sin entender los motivos reales», ha indicado.
Rivera ha explicado que hablaron con los capataces que les comentaron que iban a hablar con el delegado de costaleros y que al no tener respuesta de ningún tipo decidieron enviar la solicitud por carta. Solicitud que fue respondida negativamente lo que motivó otra misiva a la autoridad eclesiástica competente que indicó que nada podía hacer al respecto al tratarse de una decisión de Junta de Gobierno. Una norma sobre la que los costaleros inciden que no está refrendada por un cabildo de hermanos que implica que un costalero de más de 50 años debe dejar de pertenecer la cuadrilla.
Uno de los costaleros implicados ha asegurado que «la Hermandad no es una empresa» y que no quieren que se les trate «como a números». Cabe destacar que la negativa que ofrece la Junta de Gobierno se fundamenta en que las inclemencias meteorológicas son las mismas para todos, costaleros, nazarenos y acólitos. Sin embargo el torero ha destacado que el fondo está en que en su «concepto de hermandad tiene que primar la fraternidad y el cariño, sobre todo cuando es algo de tanto sentimiento. Esto es puro amor al Cristo de las Tres Caídas».
«No hay argumentos de peso»
«Nosotros no estamos pidiendo nada anormal»
«Los capataces, que están en una tesitura complicada, no se mojan, han respondido que no pueden hacer nada porque es una cosa de la Junta de Gobierno. Deberían mojarse por su gente. Nos hemos sentido huérfanos»
Por eso entiende que «esto sobrepasa las normas, sobrepasa las reglas y sobrepasa todo. Es un agravio al sentimiento. Yo entiendo que la gente joven quiera salir, yo también fui joven, entiendo la ilusión de los chavales. Pero se hubiera arreglado tan fácil como decir ya le hemos dado la palabra a nueve chavales. ¿os importa entrar pasado el puente, le dais dos chicotas hasta la entrada y os despedís? Hubiera sido tan fácil como eso pero nunca ha habido voluntad de dejar a nueve hermanos despedirse de su Cristo».
Sea como fuere algunos de esos costaleros sacarán a la Virgen en la magna, dentro de unos días, porque aún no habrán cumplido los 51 años aunque han recordado que un costalero no podrá sacarla porque cumple los años cuatro días antes de la procesión». «¿Estamos hablando de hermandad o de números?», se ha preguntado en voz alta uno de los costaleros, en este sentido. Adicionalmente, estos costaleros han desvelado que «los capataces, que están en una tesitura complicada, no se mojan, han respondido que no pueden hacer nada porque es una cosa de la Junta de Gobierno. Deberían mojarse por su gente. Nos hemos sentido huérfanos», han subrayado.
Uno de los intervinientes ha afirmado que se conforma que ser recibido por el hermano mayor aunque piensa que esto no ocurre porque «no hay argumentos de peso». «Nosotros no estamos pidiendo nada anormal», ha indicado, añadiendo que la solución es muy sencilla: » hacernos partícipes de 2, 3 o 4 chicotás en la entrada y, por lo menos, cerramos el círculo y ese duelo lo cerramos de una vez por todas». Por su parte, Rivera ha afirmado que no confía «en la caridad de mi junta de gobierno, porque ha demostrado que no tiene caridad» y ha querido distinguir entre la hermandad y la junta de gobierno que «no es lo mismo, quien nos ha dado este palo es la junta de gobierno, la hermandad no tiene nada que ver» y ha asegurado que les llega «que hay mucha división en la junta de gobierno» pero que eso no le sirve, porque «si usted no está de acuerdo, dimita, y ahí no dimite nadie», incidiendo en que «hay quien no viene a servir sino a servirse de la hermandad y hay a quien le gusta mucho un cordón dorado».
«Hay mucha división en la junta de gobierno». «Si usted no está de acuerdo, dimita, y ahí no dimite nadie». «Hay quien no viene a servir sino a servirse de la hermandad y hay a quien le gusta mucho un cordón dorado»
«La junta de gobierno ha demostrada que no tiene caridad»
«No quiero pensar que esto sea personal, pero hay momentos en los que se me viene a la cabeza (que me presenté a unas elecciones que perdí) y me pregunto si es personal»
Otro de los costaleros ha indicado que parecen haberse convertido en «el enemigo» y que en el último ensayo de la magna había señores «que nos miraban raro». «Sobramos, parece que el que ha sido tu sitio mucho tiempo, ya no es tú sitio», han enfatizado, precisando que es muy duro, «y ver cómo tus compañeros están por ahí, flotando y mirando, es lo peor». Finalmente, Rivera ha desvelado que, como nazareno del último tramo del Cristo cogerá su túnica» antes de recordar que se presentó a una elecciones que perdió frente a una junta en la que iba Sergio Sopeña. «No quiero pensar que esto sea personal, pero hay momentos en los que se me viene a la cabeza y me pregunto si es personal», ha revelado. «Yo soy un privilegiado e iré cerca de mi Cristo, aunque nos amenazan con que nos van a abrir un expediente», ha concluido. «Yo solo pido que la Esperanza vuelva a la calle Pureza», ha terminado otro de los costaleros afectados.





