Se ha desatado el deseo del mundo cofrade de Sevilla, y del resto de España, y como consecuencia todos han buscado un modo de alcanzar el preciado premio de una de las sillas para presenciar el paso de las Vírgenes que formarán el cortejo de la magna mariana del próximo ocho de diciembre en nuestra vecina ciudad de Sevilla.
En apenas unas horas se esfumaron sillas y sueños, ilusiones apagadas, la esperanza se vino abajo, y es que internet y la venta por esos lares es lo que tiene, las cosas van muy rápidas, demasiado, los miles de bites y las velocidades de las fibras ópticas, esos monstruos desconocidos para mí, y que van mejorando en conectividad, han alcanzado a vender la totalidad de las sillas en apenas unas horas, dicen los que de estas cosas saben, que hubo en algunos momentos hasta ciento cincuenta mil personas intentando hacerse con el preciado tesoro, una silla, una de las veintiuna mil quinientas, es decir por cada silla había casi siete personas intentando comprarla.
Mucha gente y pocas sillas es lo que yo veo desde la distancia, mucha velocidad para montarlas y desmontarlas, mucha rapidez y mucho negocio es que también veo desde mi distante observatorio, y es que las cosas ya van tomando cariz de negocio, treinta y cinco euros por silla, ajusten ustedes mismos la cantidad a recaudar por la organización, sobre tres cuartos de millón de euros recaudados, al precio de venta de la web.
Ahora vienen los mercaderes, ya las revenden, estoy seguro que será porque han dejado de ser creyentes, o porque han apostatado de su fe en estos días, o son sencillamente mercaderes, interesados en hacer dinero de las cosas de las cofradías, que de estos también los hay, y no pocos. ¿pero las entradas no eran nominativas?, es simple evitar la reventa, a la entrada en los recintos de las sillas ya saben: “¿por favor su DNI?”, “esta entrada no tiene su nombre ni su DNI, lo siento usted no puede acceder”
¡Mercaderes fuera del templo! ¿os suena?, pero no será así, ya la reventa está funcionando, ya se cotizan algo más caras que del precio de venta, y es que la ganancia es la ganancia, mejor dicho, el dinero es el dinero, provenga de donde provenga, aunque sea del templo, el mercadeo es el mercadeo, y estará siempre donde esté la posibilidad de la ganancia.
Ahora ya hemos abierto el cajón de los deseos, si hay mercaderes, aumentarán las ocasiones de conseguir ganancias, como ha sido desde tiempos inmemoriales, ellos lo van a procurar, vamos a ver muchas más magnas, mucha más reventas, muchos más intereses, muchos más pícaros deseosos de aumentar sus ingresos, a costa de lo que sea, y si no ponemos el freno de mano, este carro se va a ir desbocado hacia el fondo del barranco, o acabaremos a magna por fin de semana, una en cada provincia de España cada sábado, y dejamos libre un fin de semana para poder asistir a los cultos de nuestra hermandad, eso sí, todas con entradas vendidas por internet y reventa posterior, que el estraperlo es lo que se le da bien a los mercaderes.
Enfadaos ahora conmigo, decir que no soy cofrade, y es cierto que de estas abundantes salidas no soy cofrade, soy de los que desean salidas procesionales desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección, y el resto del año no soy tan cofrade como tú, yo solo deseo durante el resto del año poder visitar a los titulares en sus camerinos, y es que la soledad de los templos, y la tranquilidad es algo que a mí me gusta.
Entonces. ¿mercader o cofrade?, ¿más magnas, o más visitas al templo?, siempre deseamos más de todo.





