En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

Segunda oportunidad

La otra mañana escuchaba la radio, y oía cómo un juez dictaba una sentencia a una entidad bancaria, donde decía que a una familia con escasos recursos le tenían que conceder la ley de segunda oportunidad. Me sorprendió porque en la sociedad en que estamos ahora, en el momento que nos encontramos, creo que segundas oportunidades se dan pocas, muy pocas. Y me explico. 

Resulta que escuchas cómo las hermandades en esta época del año se vuelcan, con más ahínco si cabe, en ayudar a familias necesitadas. Una labor que me parece fantástica y por supuesto loable en una medida superlativa. Pero mi duda llega, cuando a los hermanos de una cofradía, en el momento en que tienen algún problema de la índole que sea y se retrasan en el pago de sus respectivas cuotas, o por los avatares de esta vida cruda y cruel, vemos como las circunstancias de una persona o su familia cambian, las hermandades regidas y ordenadas por unos estatutos se rigen en el firme cumplimiento de las mismas. Me parece muy correcto.

Pero hago una pregunta ¿tuvieron tiempo de hablar con esa persona o familia, para conocer de primera mano qué les ha sucedido? No es menos cierto que hay de todo, como en la viña del Señor, como se suele decir, pero no es menos cierto que las miradas son distintas dependiendo de la persona o familia que sea. Unos nacen estrellas -habría que ver su día a día- y otros son estrellados -que también habría que ver su historia-. No le estoy quitando ni razón ni autoridad a una hermandad y su Junta de Gobierno, simplemente intento que vean las situaciones de cada familia o persona, que lo están pasando mal y que causas le han llevado a tener que realizar una acción o acciones. 

Para una hermandad tiene que ser muy difícil tomar este tipo de decisiones, seguro. Pero para esa familia o esa persona que tuvo que hacer algo que no le gusta o entra en sus creencias, también fue duro y malo, porqué después están los justicieros sin justicia con los demás. Digo con los demás, porqué si los demás no están dentro de su círculo a por ellos y sin piedad, pero si los demás son de su círculo las miradas se echan para otro lugar y además les entran en sus memorias lagunas de olvido.

Es triste que esto suceda para unos y para otros no. Unos pueden decir lo que les venga en gana y las Juntas, agachan las cabezas y la sordera es de un porcentaje altísimo, otros por muy pequeño que sea el pedo que se pegan, descuiden que huele por doquier y suena como el trueno de esta “madrugá» en nuestra ciudad. 

Sean felices y extrapólenlo. El martes es la llegada del Hijo de Dios, intenten abrir las puertas y ventanas de sus corazones. Abran lo para que entre lo bueno y si entro algo malo, recuerden darle una segunda oportunidad.

Pd.- Y la calle para la saga de capataces de la familia Sáez, pa’cuando?

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