Aprobación corporativa para intervenir a la Titular y a su Bendito Hijo
La Hermandad del Carmen de San Gil ha aprobado por unanimidad la intervención de conservación de Nuestra Señora del Carmen y su Bendito Hijo, tras la celebración de un Cabildo General Extraordinario en el que se dio cuenta del informe técnico elaborado por la restauradora Sheila Criado. La decisión se adoptó después de que la especialista realizara diversas inspecciones y pruebas diagnósticas, entre ellas un estudio mediante TAC, con el fin de evaluar de manera precisa el estado de conservación de ambas imágenes.
Diagnóstico técnico y alcance de la intervención prevista
El informe presentado por Sheila Criado, elaborado a instancias de la Junta de Gobierno, ha servido de base para definir una intervención centrada exclusivamente en criterios de conservación. Los trabajos contemplan la aplicación de un tratamiento de anoxia con fines anti-xilófagos, así como actuaciones complementarias de limpieza y reposición de policromía, encaminadas a garantizar la estabilidad material de las imágenes y su adecuada preservación a medio y largo plazo.
Tramitación patrimonial y previsión para la procesión anual
La Junta de Gobierno iniciará de inmediato los trámites necesarios para solicitar la preceptiva autorización ante la Delegación de Patrimonio del Arzobispado, paso indispensable para el comienzo de las labores. La corporación confía en que Nuestra Señora del Carmen y su Bendito Hijo puedan presentarse ya intervenidos en la procesión anual prevista para el próximo mes de julio, una de las principales citas devocionales de la hermandad.
Descripción artística e iconográfica de la Virgen del Carmen
Nuestra Señora del Carmen es una imagen de vestir y de tamaño natural, con una altura aproximada de 1,65 metros, realizada por José Ordóñez y retocada posteriormente por Francisco Buiza, trabajos que quedaron concluidos el 15 de mayo de 1975. La talla presenta un rostro lozano y terso, marcado por un acentuado casticismo macareno y una clara belleza andaluza. La cabeza se inclina levemente hacia el lado izquierdo, como si buscara entablar un diálogo con su Divino Hijo, mientras éste parece concentrado en sus afanes redentores, sin desatender la solicitud materna.
Indumentaria y rasgos iconográficos carmelitanos
La imagen se muestra conforme a la iconografía propia del Carmelo, con manto blanco y saya marrón, sobre los que se dispone un escapulario rectangular del mismo tono. Completa su atavío una toca ligera y diáfana, preferentemente de encaje semitranslúcido, que enmarca el rostro. Desde el punto de vista iconográfico, se recuerda que en esta advocación el manto debería disponerse siempre caído desde los hombros, a modo de capa, conforme a la tradición carmelitana.
Antecedentes de restauración en el año 2002
La imagen de la Virgen del Carmen fue restaurada en 2002 por Miñarro, en una intervención que se prolongó durante más de cuatro meses. Los trabajos consistieron en una limpieza general de la policromía, destinada a eliminar el oscurecimiento acumulado desde su ejecución, así como en la implantación de un nuevo sistema de articulación de los brazos, el restañamiento de las erosiones producidas por los alfileres del tocado y la realización de un nuevo candelero con base elíptica.
Reencuentro devocional tras la intervención
Finalizada aquella restauración, la imagen fue expuesta en besamanos el sábado 30 de noviembre, permitiendo que fieles y devotos pudieran venerarla nuevamente y comprobar el resultado de la intervención. Dichos trabajos fueron sufragados en parte gracias al convenio suscrito entre Caja San Fernando y el Consejo General de Hermandades y Cofradías, lo que hizo posible acometer una actuación de notable envergadura.
El Bendito Niño, obra de Francisco Buiza
El Niño Jesús que acompaña a la Virgen del Carmen es una obra realizada por Francisco Buiza en 1966, representado vuelto hacia los fieles, con un ademán vivaz y comunicativo. Destacan en su fisonomía los grandes ojos, la nariz respingona y el característico hoyuelo en el mentón, rasgos que le confieren una acentuada gracia infantil y refuerzan su carácter cercano.
Intervención conjunta del Niño y la Virgen
El Bendito Niño fue restaurado junto a su Madre en la intervención de 2002 llevada a cabo por Miñarro, compartiendo los mismos criterios técnicos y el mismo periodo de ejecución. Aquellos trabajos incluyeron igualmente la limpieza de la policromía, la mejora de los sistemas de articulación, la reparación de daños derivados del uso devocional y la realización de un nuevo candelero, culminando con su exposición pública para la veneración de los fieles tras concluir la restauración.
Un nuevo proceso de conservación al servicio de la devoción
La próxima intervención, avalada por el informe técnico de Sheila Criado y por el respaldo unánime del Cabildo, se plantea como una actuación prudente y necesaria, orientada a garantizar la correcta conservación de dos imágenes fundamentales para la vida devocional de San Gil, preservando su integridad artística y asegurando su presencia en los cultos y manifestaciones públicas de la hermandad.





