La programación expositiva del Museo de Bellas Artes de Sevilla para el año 2026 tendrá como uno de sus pilares fundamentales la celebración de una gran retrospectiva dedicada a Juan de Mesa, con motivo del 400 aniversario de su fallecimiento, una iniciativa que sitúa nuevamente a la pinacoteca sevillana como referente en el estudio, revisión y actualización del Barroco andaluz y, de manera específica, de la escuela escultórica sevillana.
La presentación de esta ambiciosa hoja de ruta cultural ha corrido a cargo de la consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, quien ha desgranado los principales ejes de una programación que combina investigación, conservación, difusión del conocimiento y puesta en valor de las colecciones, en un momento especialmente significativo para la institución.
Una antológica de Juan de Mesa con más de treinta obras
La exposición retrospectiva de Juan de Mesa se inaugurará a finales de 2026 y permanecerá abierta al público hasta marzo de 2027, reuniendo más de una treintena de obras procedentes de instituciones locales, autonómicas, nacionales e internacionales. La muestra ofrecerá una visión renovada y actualizada de la figura del escultor cordobés, profundizando en su trayectoria artística, su lenguaje formal y su impacto duradero en el arte sacro sevillano.
El discurso expositivo se articulará en diversas secciones temáticas, abordando la estrecha relación con su maestro, Juan Martínez Montañés, figura capital en la configuración de la escultura barroca sevillana, así como sus vínculos con otros escultores y pintores contemporáneos. Se analizarán de forma específica los temas iconográficos más recurrentes en su producción, con una atención destacada a la Pasión de Cristo y a su vinculación con las cofradías penitenciales, ámbito en el que su obra alcanzó una dimensión devocional y artística decisiva.
La muestra permitirá asimismo poner de relieve la enorme influencia de Juan de Mesa en la escultura religiosa posterior, consolidándolo como referente ineludible para los escultores de los siglos XIX y XX, así como para creadores contemporáneos que siguen dialogando con su legado.
Investigación y revisión de la Escuela Sevillana del Barroco
La consejera ha subrayado que esta antológica se inscribe en una de las líneas estratégicas del Museo, centrada en la investigación y relectura crítica de los grandes maestros de la Escuela Sevillana del Barroco. En este contexto, el Museo ha dedicado exposiciones monográficas en los últimos años a figuras como Francisco Pacheco, Bartolomé Esteban Murillo, Juan Martínez Montañés, Juan de Valdés Leal o Pedro Roldán, configurando un corpus expositivo de referencia a nivel nacional.
Una programación sustentada en conservación y ampliación de colecciones
La nueva programación del Museo se apoya de manera decidida en la conservación de sus fondos, la difusión del conocimiento y, de forma especialmente relevante en 2026, en la puesta en valor de las adquisiciones y donaciones que han permitido ampliar y renovar las colecciones. Desde 2019, la Consejería de Cultura ha destinado más de 1,5 millones de euros a este fin, consolidando una política activa de enriquecimiento patrimonial.
En este sentido, la consejera ha estado acompañada por la viceconsejera de Cultura y Deporte, Macarena O’Neill, la directora general de Museos y Conjuntos, Aurora Villalobos, y la directora del Museo de Bellas Artes de Sevilla, Valme Muñoz, entre otras personalidades del ámbito institucional y cultural.
Datos de visitantes y continuidad expositiva
Durante su intervención, Patricia del Pozo ha destacado el notable registro de visitantes alcanzado en 2025, con 357.515 visitas, lo que supone un incremento del 10 % respecto al año anterior y el cuarto mejor dato de la serie histórica del Museo. Este crecimiento se vincula, en gran medida, al interés generado por dos exposiciones temporales inauguradas en 2025 que mantendrán su vigencia en 2026.
Por un lado, la muestra dedicada a las pinturas y dibujos de la familia Bécquer, una de las sagas artísticas más relevantes, podrá visitarse hasta principios de marzo, mientras que la exposición centrada en el programa iconográfico de la iglesia de la Caridad permanecerá abierta hasta el mes de junio.
Donaciones, adquisiciones y nuevas exposiciones temporales
Será necesario esperar hasta julio de 2026 para la inauguración de la primera exposición temporal del año, dedicada a la donación del coleccionista Enrique Carlos Martín Rodríguez, compuesta por doce obras entre pinturas, esculturas y dibujos datados entre los siglos XVI y XIX. Esta incorporación permitirá integrar en los fondos del Museo obras de nuevas escuelas y autores, enriqueciendo notablemente la colección permanente.
La muestra servirá además para resaltar el papel fundamental de los coleccionistas privados en el desarrollo histórico del Museo, poniendo en valor la ejemplaridad de las donaciones como instrumento de crecimiento patrimonial.
Recuperación de la memoria artística del siglo XX
En mayo de 2026, el Museo presentará al público un óleo de gran formato donado por la familia del pintor Santiago Martínez (Villaverde del Río, 1890–Sevilla, 1979). La obra, encargada en su día por el Ayuntamiento de Sevilla, representa la ceremonia de inauguración de la Exposición Iberoamericana de 1929, uno de los episodios históricos más relevantes de la ciudad en el siglo XX.
Visibilidad para la aportación femenina al arte
En torno al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se presentará en formato de conferencia una de las últimas adquisiciones del Museo, el óleo «Riña», de Luisa Puiggener (Jerez de la Frontera, 1867–Sevilla, h. 1921), adquirido en subasta pública en 2025, junto al lienzo «Consulta Gratis», actualmente en proceso de restauración.
Esta iniciativa permitirá visibilizar la contribución de las mujeres a la historia del arte, una labor que, según ha destacado la consejera, ha quedado en numerosas ocasiones relegada a un segundo plano, subrayando el compromiso del Museo y de su dirección con una lectura inclusiva del patrimonio artístico.
Restauraciones y préstamos singulares
A lo largo de 2026 se presentarán también las últimas restauraciones realizadas en colaboración con la Asociación de Amigos del Museo, acompañadas de información detallada sobre los procesos y hallazgos técnicos. Entre las obras restauradas figuran las esculturas «Virgen con el Niño» (1623) y «San Juan Bautista» (1623), ambas de Juan de Mesa, así como los óleos «Santa Justa y Rufina» (h. 1666) y «San Leandro y San Buenaventura» (h. 1666), de Murillo.
Asimismo, el Museo acogerá en préstamo temporal la obra «El Juicio Final» (1628), de Francisco Herrera el Viejo, propiedad de la Hermandad de San Bernardo, recientemente restaurada gracias a las ayudas para la recuperación del patrimonio cultural de carácter religioso.
Jornadas, conferencias y divulgación cultural
Dentro del ámbito divulgativo, se mantiene el programa «Mirar un cuadro», que contará nuevamente con especialistas que abordarán obras y temáticas vinculadas a las colecciones del Museo. Tras la conferencia «El cante en la obra de los Bécquer», celebrada el 18 de enero, se han programado «Montpensier, coleccionistas y mecenas de arte» (15 de febrero) y «Dos nuevas obras y una nueva artista para la colección del Museo» (8 de marzo).
En mayo, se celebrarán las jornadas «Arte y Misericordia. La Santa Caridad de Sevilla», en colaboración con la Universidad Pablo de Olavide, mientras que en septiembre tendrán lugar las jornadas «Comunicación en Museos: nuevas narrativas, nuevos públicos», centradas en los retos derivados de la digitalización y la diversificación de audiencias.
Educación, inclusión y nuevos públicos
La programación se completa con el refuerzo de los programas educativos y de arte inclusivo, concebidos como herramientas esenciales para acercar el Museo de Bellas Artes de Sevilla a nuevos públicos y garantizar su accesibilidad universal, consolidando su papel como institución cultural abierta, viva y comprometida con la sociedad.





