La cancelación de las salidas procesionales en Sevilla es inminente o al menos eso parece, en algunos sitios como en Melilla ya ha sido efectiva. Sin embargo, se entiende que ya hemos aprendido y que la no salida de las procesiones no significa ni mucho menos que no haya Semana Santa, es más, es motivo para que la celebremos más que nunca pues no debemos dejar de lado que es la celebración de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, el hombre más influyente de la historia.
La celebración en nuestros templos debe ser más grandiosa que nunca, unos altares más que dignos, grandiosos, para rendir culto al Rey de Reyes, pues aunque uno de los propósitos de las cofradías sea el evangelizar en la calle no queda más que adaptarnos y evangelizar desde dentro, siendo conscientes de las devociones que atesoramos en nuestros pueblos y ciudades y a las que rendimos culto, no podemos caer en el error de so saber transmitir el Evangelio, ni ser testigos de la grandiosidad de lo que celebramos.
En fin, sí que habrá Semana Santa, porque tendremos Eucaristía todos los días, el mayor regalo del Señor, celebrando sobre todo el Triduo Pascual, que es el centro de nuestra Fe, la vida sigue y quizás sea una lección del Padre para acercarnos al Señor donde realmente no está, no en un paso, si no en el Altar.






