Por desgracia, en ocasiones nos vemos obligados a contar noticias relacionadas con actitudes intolerantes y sucesos sufridos por corporaciones religiosas, víctimas de personas que no conocen el significado del respeto.
La Real Iglesia de San Pablo de Córdoba, por desgracia, ha sido víctima de un robo, que ha llevado a la desaparición de la corona de la Virgen del Rosario que allí se venera. Según informan fuentes de la investigación, el suceso ha tenido lugar entre los días 12 y 20 de este mes de febrero, en los que el encargado del cuidado de la Virgen no ha acudido al templo.
Conviene aclarar que se trata de la imagen letífica que allí se venera, y no de la titular dolorosa de la Hermandad de la Expiración, cuya sede canónica se encuentra en este templo, que precisamente otorgó la advocación del Rosario a su imagen mariana en honor a la Virgen que ha sufrido el robo de la presea.
El pasado domingo fue cuando alguien de la parroquia se percató de que, además de estar los candelabros en el suelo, a la Virgen del Rosario le faltaba la corona que portaba, realizada en plata. Hasta allí se desplazaron miembros de la policía científica para inspeccionar la zona y recabar pistas. La Virgen, afortunadamente, está intacta, si bien el templete ha sufrido ligeros desperfectos en una de sus esquinas.
Cabe destacar que la imagen se encuentra en una zona de acceso público, según han apuntado las fuentes, que han precisado que no hay nada forzado en la iglesia y la Policía Científica está tomando huellas.
La Virgen del Rosario en sus misterios gloriosos responde a una imagen de vestir de autoría desconocida y datada a principios del siglo XVIII. Esta imagen fue antaño titular de una numerosa cofradía, que cada segundo domingo de octubre recorría las calles de la ciudad en una solemne procesión.





