Querido lector de Cruce de Gallardetes:
En menos de dos días, nuestras calles se inundarán de grandeza para recibir en sus calles a Jesús Sacramentando. Cada localidad, lo vive de una manera, bien sea con unas vísperas de altares y serrines de colores o con amaneceres de juncia y romero, llenando de música y corazones puros las calles de las localidades.
En menos de dos días, Jesús, en su cuerpo, sangre, alma y divinidad, recorrerá las calles para bendecir a nuestros mayores, enfermos, impedidos, niños y tantas y tantas almas sedientas de Cristo. Las Cofradías llamarán a filas convocando a sus hermanos, se dispondrán grandes altares, los niños de comunión acompañarán al Señor y todo será poco, para que nuestros pueblos y ciudades, sean un gran altar donde albergar al Amor de los Amores.
Por ello, hoy, en esta humilde sección de opinión, te dejo tan sólo una idea y que no es otra que, cuando el Señor pase ante ti el próximo domingo, inclines tu rodilla a tierra, guardes silencio, dejes en tu bolsillo tu móvil y sólo le adores. Deja el mundo que te rodea y déjate envolver por quien más te quiere, por Jesús. El próximo domingo, tan sólo, adórale.





