Testículos donde hay que tenerlos

Echémosle más leña al fuego, que arda, pero que arda bien. Vamos a darle difusión a lo que, por desgracia, pero no ignorantemente, no hicimos antes. Ahora, la que antes mandaba, es la que afloja y le da la razón a las demás. Menos mal, hijo, menos mal que ha entrado alguien con coherencia. Porque ya es hora de que se arreglaran las cosas. De que todo transcurriera como es debido para nuestras hermandades. Dejándonos así de pamplinas, complicaciones y burdas banalidades. Ya era hora, si, ya era hora de que por fin se solucionaran las cosas como personas y no como niños de parvulario faltos de racionalidad y saber hacer. Pero, qué le vamos hacer, si es a lo que tan acostumbrados nos tiene el mundo cofrade. ¿no creen? Esta semana éramos muchos los que nos encontramos, minuto a minuto -como si de un Madrid vs. Barça se tratara-, lo que pasaba en el Consejo de Cofradías de Sevilla para darle solución a la Madrugá, de una vez por todas.

Pero, ¿por qué no se arregló antes? Pues muy sencillo. La hermandad que tenia que dar ejemplo y que su cambio es el que facilitaba mucho más, respecto a las demás… sí, ésta que no me sale el nombre, pero el sevillano de cepa le dice que es…. Ah sí, ya me acuerdo, le dice «la de la Señora de Sevilla». Pues esa hermandad, ahora con un prometedor nuevo hermano mayor, ha cambiado y todo el resto de cofradías, ante el asombro del respetable, han decidido optar por hacer lo mismo. Que si la Macarena no pasa por Cuna, no pasa nada, pero lo que sí que no se puede aguantar, es que un cortejo formado por personas, no por robots – que hay hermanos mayores que se piensan que los nazarenos y todo el cortejo son robots como Terminator-, estén sufriendo paradas de más de una hora. Quien haya sido nazareno me entenderá lo que digo.

Por una vez, hemos sido listos. Y vuelvo a repetir, que no pasa nada si la Macarena no pasa por Cuna, que no se muere nadie. Aunque habrá mas de un sevillano al que no le entre en su hueca cabeza. Pero han hecho bien las seis cofradías por cambiar una de las jornadas mas sufridas y especiales de la Semana Santa de Sevilla. Ya era hora de que brillara por encima de todo el buen hacer de las juntas de gobierno y no se empolvara con la suciedad de unos zapatos viejos que imponían a su hermandad una presunta tradición que no servía más que para que nada cambiase por encima de la elocuencia, la sabiduría y del raciocinio. Se ha notado el cambio de hermano mayor de la Macarena, para mejor; a ver si es verdad que le da a la cofradía el toque le hace falta y deja de mirar por encima del hombro como tan acostumbrados nos tenían anteriormente.

Ahora sí, así se hacen las cosas.