A paso mudá, Opinión

Tiempo de alegría… de sueños cumplidos

Qué bonita está nuestra tierra en plena primavera, con el olor a jazmín y azahar, cuando la gente, permitiéndome con vuestro permiso la expresión, está más guapa, más alegre y con ganas de disfrutar de nuestra Semana más grande.

En estos días que llevamos, he podido comprobar que todos nos merecíamos volver a emocionarnos con nuestras hermandades, a que los niños pidieran cera y estampitas a los nazarenos, a que muchos pregunten a los músicos los nombres de las marchas, de ver levantás en las que los zancos no suban o en las que el palio cruja. De ver el izquierdo por delante y de acordarnos de todos aquellos que no están presentes en esta Semana Santa.

La Semana Santa 2022 siempre quedará marcada en la historia como la Semana Santa de la ilusión, de las ganas y de aquellos sentimientos que durante dos años nos hicieron reflexionar sobre la vida, sobre qué somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos y qué es lo que queremos. La Semana Santa 2022 ya la tenemos, y debemos disfrutarla y exprimirla al máximo, y dejar a un lado los piques con otras hermandades, otras bandas y otros colectivos, ya que todos intentaremos hacerlo lo mejor posible desde la máxima humildad, recordando nuestras raíces y el sentido de nuestra querida festividad.

Solo deseo que el tiempo respete a nuestras queridas hermandades y que se desarrollen las estaciones de penitencia y demás actos de una forma exquisita y óptima. Todo lo que venga después ya se verá y ya tocará pensar.