La Semana de Pasión andaluza ha vuelto a lo grande. En las ocho capitales de la tierra sureña las Cofradías han podido disfrutar del buen tiempo predominante de este inicio de Semana Santa que permitió el lucimiento de las Corporaciones Penitenciales tras dos años de eterno letargo y silencio en las calles.
Han sido cuantiosos los estrenos que han puesto de manifiesto el poderío y el trabajo que las Cofradías han desarrollado a lo largo de un tiempo de pandemia que ha esquilmado todo a su paso dejando en el tintero muchas de las costumbres que el cofrade andaluz habituaba a llevar a cabo.
Pero no todo ha sido de color de rosas a las faldas de la vieja península. Y es que las Hermandades han adolecido de esa falta bagaje y fluidez al transitar por las diferente calles de nuestras ciudades. Es por ello, que la coyuntura ha degenerado en extensos parones y prolongados retrasos afectando así al recorrido ordinario de las Cofradías.
Ha sido una circunstancia que se ha acentuado, en algunas capitales más que otras, a lo largo del transcurso de la jornada y ha provocado momentos de tensión y nerviosismo en el espectador llegando hasta optar por abandonar el lugar de paso.
En el caso de la capital hispalense se acumularon cuarenta minutos de retraso y así lo atestiguó la Hermandad de la Amargura en el momento de entrada a la Carrera Oficial. Una demora que dejó la Cofradía de la Estrella y que se tradujo en la espera eterna del público en enclaves como la calle Adriano o el Puente de Triana.
La segunda capital por antonomasia también acució esa falta de práctica añadida a la polémica vertida por el inabarcable Recorrido Oficial estrenado en 2019 supuso la crónica de un retraso anunciado y que vertió de dudas la validez del mismo. De hecho han sido muchas las personas que han vapuleado el recorrido común en las redes sociales. Su baja permeabilidad y la longitud percibida han imposibilitado la fluidez del paso de las Cofradías por sus calles.
En Córdoba, el caminar de las Corporaciones también se vio acuciado por parones y retrasos. Uno de los más aclamados fue el que protagonizó el Rescatado a la altura del Compás de la calle San Fernando con cortes entre sus nazarenos.
En la ciudad jerezana también hizo acto de presencia la demora horario que afectó a Cofradías como la Hermandad del Perdón, que regresó a su sede con cincuenta minutos de retraso sobre el horario previsto.
Pero el retraso más prolongado recayó sobre la capital gaditana y comenzaría tras un percance ocurrido en uno de los varales del paso de palio de la Virgen del Amparo, Titular de la Hermandad de la Borriquita, que ya dejó 30 minutos de demora. Posteriormente, Hermandades como el Despojado y la Borriquita alcanzarían las casi dos horas de retraso, un retraso que promulgó la Hermandad de Humildad y Paciencia. La polémica de la noche la protagonizaría la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Rosario de Linares que, debido al retraso, decidiría abandonar el cortejo para ser sustituida por la gaditana A.M. Polillas.





