El Viernes Santo de 2018 se presenta sin modificaciones de horarios o itinerarios, a excepción de La Mortaja, que adelanta la salida en 5 minutos (20 horas). La Carretería, que no contempla estrenos para este año, es siempre de interés verla en la salida y entrada a la capilla, debido a la estrechez de la calle. La corporación cuenta este año con una nueva marcha, La Espada Dolorosa, compuesta por Pablo Bellido Alba. Esta cofradía procesiona con la cruz de guía más antigua de la Semana Santa de Sevilla.
Tampoco la Soledad de San Buenaventura presenta estrenos en 2018. Sin duda, el lugar recomendable para ver la hermandad es la vuelta al templo por el barrio del Arenal. El Cachorro, envuelto en una polémica tras la aprobación de reformar el paso de Cristo, no contempla estrenos para este año. La corporación de la calle Castilla es digna de ver por Reyes Católicos, en la ida a la Catedral, y por la Capilla del Baratillo y el Puente de Triana, a la vuelta.
La O, por su parte, tiene como novedad la reforma de la estructura interna del paso de palio, labor realizada por Orfebrería Villareal. A partir de la calle Castilla, forma un largo cortejo con El Cachorro hasta cruzar el Puente de Triana, siendo los lugares de interés para ver la cofradía en el barrio de Arenal -Capillas del Baratillo y de la Carretería- y la entrada al templo.

San Isidoro ha restaurado este año las varas de todo el cortejo, por el taller de los Hermanos Delgado. Además, estrena nuevas dalmáticas para el cortejo de Virgen, realizadas por Casa Rodríguez. Es una cofradía digna de ver en Cuna, a la ida a Carrera Oficial, y en Placentines y la Cuesta del Rosario, a la vuelta.
Este año, Montserrat no contempla estrenos, pues se ha dedicado a la reforma integral de las dependencias de la casa-hermandad. La salida de esta cofradía es una de las que más público aglutina de toda la Semana Santa.
La Mortaja estrena diadema de plata para la dolorosa, además de realizar la restauración de la diadema de las nubes del siglo XIX y de los casquillos e INRI de la Cruz, por los Hermanos Fernández. También se ha llevado a cabo la restauración de la cruz, por Enrique Lobo, y del manto de salida de la Virgen de la Piedad, por Manuel Solano. La salida y entrada de la cofradía son singulares, pues la estrechez de la calle hace que mientras el paso esté saliendo deba revirar a la misma. También es recomendable verla a su paso por la Iglesia de San Martín y la calle Francos.





