Todos los detalles del proyecto de Manuel Risueño Muñoz para la Hermandad de los Negritos: un programa integral de hermandad, gestión y futuro compartido

Un proyecto nacido de la idea de una Hermandad viva, cercana y participativa

El programa presentado por la candidatura de Manuel Risueño Muñoz, a alcalde de la Hermandad de Los Negritos, se articula como una propuesta concebida desde el deseo de cuidar, engrandecer y proyectar el legado histórico de la Hermandad de los Negritos, entendida esta como una realidad viva, dinámica y profundamente comunitaria, en la que el hermano ocupa el centro absoluto de la vida corporativa, y donde cada decisión se orienta a equilibrar la excelencia cultual, la calidez fraterna y la continuidad de una tradición centenaria.

El proyecto se sostiene sobre tres grandes pilares transversales que actúan como estructura vertebradora de toda la acción de gobierno: la atención y cercanía al hermano, concebida como una Hermandad “de los hermanos y para los hermanos”, la conservación del patrimonio, tanto en su dimensión jurídica como material, y la modernización junto a la transparencia administrativa, orientada a la digitalización, la eficiencia y la optimización de recursos, siempre bajo un criterio de responsabilidad económica y servicio a la vida interna de la corporación, la caridad y el bien común.

Se trata de una propuesta definida como abierta, participativa y ambiciosa, que invita a los hermanos a implicarse en un modelo de Hermandad en el que la voz colectiva, la implicación personal y la corresponsabilidad constituyen elementos esenciales para la construcción de un futuro compartido, siempre bajo el principio de ser una institución de servicio, escucha y acompañamiento permanente.

Atención al hermano: una Hermandad de puertas abiertas, escucha permanente y acompañamiento vital

La candidatura sitúa la atención al hermano como el eje central de toda la acción institucional, defendiendo una Hermandad que no se mida únicamente por la solemnidad de sus cultos o la riqueza de su patrimonio, sino por su capacidad de acoger, acompañar y cuidar a cada persona en todas las etapas de su vida cofrade. Este enfoque plantea una corporación concebida como una auténtica casa de puertas abiertas, donde la cercanía, la responsabilidad y el servicio constituyen la base de la convivencia.

Dentro de esta línea, se proyecta un modelo integral que abarca desde la acogida del nuevo hermano, pasando por la recuperación de la convivencia entre colectivos, hasta la organización de visitas religioso-culturales a distintos santuarios y monasterios, concebidas como espacios de formación y crecimiento espiritual. Asimismo, se impulsa una modernización de la gestión administrativa y logística que facilite la participación de los hermanos residentes fuera mediante mecanismos como el voto por correo, al tiempo que se refuerza la atención a los más vulnerables mediante medidas de apoyo económico y social, especialmente en situaciones de dificultad.

El proyecto insiste igualmente en la necesidad de reforzar la seguridad y el acompañamiento de los más pequeños y de los nazarenos en la Estación de Penitencia, así como en la eliminación de barreras que dificulten la plena integración de todos los hermanos, consolidando así una Hermandad más inclusiva, accesible y humana, donde el vínculo con los Sagrados Titulares se traduzca en una experiencia compartida de pertenencia y cuidado mutuo.

Patrimonio: conservación, dignificación y protección de un legado histórico vivo

El patrimonio de la Hermandad es presentado como una realidad que trasciende lo material para convertirse en la memoria viva de siglos de fe, devoción y continuidad histórica, lo que obliga a una gestión basada en la excelencia técnica, la conservación preventiva y el rigor profesional. En este sentido, se plantea un compromiso firme con la protección de los Sagrados Titulares mediante protocolos de revisión periódica e informes especializados, abordando actuaciones como la restauración de las manos de Nuestra Señora de los Ángeles y la recuperación de piezas históricas fundamentales como los lienzos de San Elesbaán y Santa Efigenia, elementos que refuerzan la identidad original de la corporación.

El planteamiento patrimonial no se limita a la restauración, sino que incorpora una visión integral de protección jurídica, mejora de infraestructuras y puesta en valor del legado. Se prevé la adecuación de la Casa Hermandad y la Capilla como espacios accesibles y de calidad expositiva, así como la mejora de la portabilidad de insignias y la creación de nuevos elementos simbólicos destinados a la juventud, consolidando así un patrimonio que no solo se conserva, sino que se comparte y se proyecta hacia el futuro como un bien común de enorme valor histórico y devocional.

Mayordomía: gestión económica responsable, transparente y orientada al hermano

El área de Mayordomía se concibe como el instrumento fundamental para garantizar la estabilidad económica de la Hermandad, asegurando una administración rigurosa de los recursos y su correcta reinversión en la vida corporativa. Para ello, se propone una gestión plenamente adaptada a criterios contables propios de entidades sin ánimo de lucro, basada en el control exhaustivo de activos, existencias y presupuestos, con el objetivo de alcanzar una estructura financiera sólida, transparente y sostenible.

Junto a esta visión técnica, se incorpora una dimensión humana que sitúa al hermano en el centro de la política económica, mediante la implementación de sistemas de apoyo, bonificaciones e incentivos orientados a proteger especialmente a las familias y a los hermanos de mayor vulnerabilidad. Todo ello configura una Mayordomía concebida no solo como órgano de gestión, sino como un servicio que combina eficiencia administrativa y sensibilidad social, con el objetivo de sostener el presente y garantizar el futuro de la corporación.

Secretaría: modernización administrativa, digitalización y custodia del legado documental

La Secretaría se presenta como el eje administrativo encargado de garantizar la eficiencia organizativa y la custodia de la memoria histórica de la Hermandad. El proyecto apuesta por una transformación profunda basada en la digitalización de los procesos, facilitando trámites como la obtención de la papeleta de sitio en formato online, la actualización del censo electoral y la simplificación de los procedimientos internos, con el objetivo de lograr una gestión más ágil, accesible y transparente.

De manera paralela, se impulsa un ambicioso plan de digitalización del archivo histórico, orientado a la conservación de documentos originales y a la creación de sistemas de consulta seguros y modernos. Esta labor se complementa con la voluntad de abrir un proceso participativo de actualización de las Reglas, adaptándolas a las necesidades actuales bajo criterios de consenso, rigor jurídico y participación de los hermanos, reforzando así una Secretaría concebida como custodia de la historia y motor del futuro administrativo.

Cultos internos y externos: vida espiritual, orden cofrade y excelencia en la calle

La dimensión cultual de la Hermandad se aborda desde una doble perspectiva, interna y externa, entendida como el núcleo espiritual de la corporación. En el ámbito interno, se propone reforzar la vida litúrgica mediante la celebración de la Misa mensual de Hermandad como punto de encuentro fundamental, la recuperación del sentido del Jubileo Circular y el impulso de espacios de oración, meditación y retiros espirituales que fortalezcan la vida interior de los hermanos.

En el ámbito externo, se apuesta por una organización rigurosa de la Estación de Penitencia, basada en la coordinación eficiente entre los distintos responsables, con el objetivo de garantizar un discurrir ordenado, puntual y digno. Esta visión se complementa con la recuperación de la estética tradicional y la eliminación de elementos que rompan la armonía visual del cortejo, reforzando así una cofradía entendida como catequesis pública de fe, orden y belleza, donde cada detalle contribuye a la expresión colectiva de la devoción.

Juventud: formación, participación activa y construcción del relevo generacional

El proyecto concede a la juventud un papel esencial como motor de continuidad y renovación dentro de la Hermandad, entendiendo que no constituye únicamente el futuro, sino una parte activa del presente. Para ello, se plantea la creación de recursos específicos que permitan al Grupo Joven desarrollar sus iniciativas con autonomía, así como el impulso de estructuras formativas y organizativas que favorezcan su participación en la toma de decisiones.

Se promueve igualmente el fortalecimiento del Grupo Junior como base de integración progresiva de los más pequeños, así como la creación de espacios de convivencia con otros grupos jóvenes del entorno, fomentando la formación, la amistad y la vivencia compartida de la fe. Este modelo pretende consolidar una juventud comprometida, formada y plenamente integrada en la vida corporativa, con capacidad para asumir responsabilidades dentro de la Hermandad.

Caridad y asistencia social: compromiso cristiano, acción estructurada y transparencia

La caridad se concibe como el elemento más profundo de la identidad cristiana de la Hermandad, y se plantea su desarrollo desde una perspectiva activa, estructurada y plenamente transparente. El proyecto propone la creación de redes de apoyo integral que acompañen a los hermanos en todas las etapas de la vida, desde programas educativos hasta iniciativas de acompañamiento a personas mayores y en situación de soledad, reforzando así el papel de la Bolsa de Caridad como espacio de atención real y efectiva.

Asimismo, se plantea la profesionalización de la gestión caritativa mediante equipos específicos de coordinación, la colaboración con entidades sociales y la elaboración de memorias anuales de impacto que permitan evaluar la acción social desarrollada. Todo ello con el objetivo de consolidar una caridad visible, organizada y profundamente enraizada en la vida de la Hermandad, basada en la fraternidad, el servicio y la entrega al prójimo.

Comunicación, archivo y formación: modernización, memoria y crecimiento espiritual

La propuesta contempla una renovación integral de la comunicación, orientada a la creación de herramientas digitales accesibles, intuitivas y transparentes que faciliten la relación entre la Hermandad y sus miembros. Paralelamente, se impulsa la creación de una biblioteca digital y un archivo audiovisual que preserven la memoria histórica y permitan su difusión ordenada y segura.

El archivo documental se configura como un patrimonio esencial que será objeto de digitalización, catalogación profesional y medidas de seguridad que garanticen su conservación a largo plazo, convirtiéndose en una fuente de estudio y conocimiento para los hermanos. En el ámbito formativo, se establece un itinerario progresivo que acompaña al hermano desde su incorporación, con especial atención a la formación litúrgica, organizativa y espiritual, reforzando la preparación de quienes desempeñan funciones clave en la vida corporativa.

Otros proyectos: fortalecimiento institucional, accesibilidad y modernización de infraestructuras

Bajo este epígrafe se incluyen iniciativas orientadas al fortalecimiento jurídico e institucional de la Hermandad, como la promoción de la declaración de Bien de Interés Cultural para la Capilla y los Titulares, así como la creación de órganos consultivos que permitan una mayor participación de los hermanos veteranos en la toma de decisiones. Asimismo, se contempla la optimización de los procesos electorales y de gestión presupuestaria con criterios de responsabilidad y estabilidad.

En el ámbito de infraestructuras, se plantea la transformación de la Casa Hermandad en un espacio plenamente accesible, mediante la eliminación de barreras arquitectónicas y la mejora de sus instalaciones, junto con actuaciones en la Capilla destinadas a corregir deficiencias estructurales, mejorar la iluminación y optimizar los espacios comunes. Todo ello con el objetivo de consolidar una Hermandad adaptada a las exigencias contemporáneas, sin perder la esencia de su identidad histórica.

Conclusión: una Hermandad construida desde la participación, la fe y la responsabilidad compartida

El programa se cierra reafirmando que sus tres pilares fundamentales —atención al hermano, patrimonio y modernización— constituyen un compromiso integral con el pasado, el presente y el futuro de la Hermandad. Se subraya la idea de que ninguna transformación es posible sin la implicación activa de todos los hermanos, quienes, a través de su participación, configuran la verdadera esencia de la corporación.

Finalmente, se invita a la participación en el proceso electoral como expresión de compromiso con la vida de la Hermandad, entendiendo el voto como un acto de responsabilidad colectiva y de construcción de futuro, en el marco de una institución que se define como hermandad de servicio, fe compartida y continuidad histórica.