Triana se convirtió en Doñana

Como cada año el simpecado del Rocío de Triana fue trasladado a la iglesia trianera de Santa Ana para realizar sus cultos. Un año donde el simpecado ha brillado más que nunca tras haber estado varios meses en los talleres de Fuensanta de la Paz y Luis Miguel Garduño para su restauración y conservación.

Fue un acto multitudinario, donde abrieron el cortejo cinco tamborileros, seguido de un banderín y el estandarte de la hermandad. La juventud trianera amenizo este traslado en forma de sevillanas, plegarias y salves. Cerrando el cortejo, el simpecado acompañado por todo el barrio de Triana.

Se siente que la romería se va acercando, las ganas de caminar por las arenas aumentan y con ello Triana se prepara, y deja un preámbulo a lo que dentro de poco volverán a vivir por los caminos.