La Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza ha hecho público un comunicado en el que manifiesta su profunda tristeza por el incidente registrado en la madrugada del 11 al 12 de agosto, coincidiendo con la entrada de la Sagrada Imagen en la Basílica y Real Santuario tras la procesión conmemorativa del 798 aniversario de su Aparición.
En su nota, la corporación explica que el suceso se produjo en el acceso al templo, un punto de reducidas dimensiones que, en ese instante, se convirtió en escenario de tensión debido a la concurrencia de devotos y participantes. La Cofradía detalla que tanto el grupo de abanderados como el equipo de fiscales implicados en la situación son miembros que trabajan de manera altruista y con el único propósito de servir a la Virgen.
Según precisa el escrito, el momento de tensión estuvo motivado por la necesidad de garantizar la seguridad de la Sagrada Imagen, de las propias andas procesionales y de las personas congregadas en el lugar. Tras el suceso, representantes de la Asociación Mariana de Anderos, así como de los mencionados fiscales y abanderados, mantuvieron un diálogo inmediato y, de mutuo acuerdo, sellaron la reconciliación con un apretón de manos.
La Cofradía Matriz subraya que se trata de un hecho aislado que no debe empañar la vivencia espiritual y el clima de colaboración que marcó la histórica madrugada, fruto de la sinergia entre la Asociación Mariana de Anderos y la propia corporación matriz.





