Un año de cárcel para el individuo que incendió la basílica del Gran Poder

Ocurrió en septiembre de 2016. Durante el transcurso de la Sagrada Eucaristía, un individuo accedió a la Capilla del Sagrario de la basílica de Jesús del Gran Poder y prendió fuego al paño de la mesa del altar, siendo el leve incendio sofocado rápidamente por los asistentes a la Misa. Aunque leve, el incendio destruyó en su totalidad el paño del altar y ha causado daños, aunque mínimos, a la mesa donde se encontraba éste. Al parecer el sujeto se había personado el día previo a la parroquia de San Lorenzo para donar una medalla a la virgen del Dulce Nombre.

La cadena de reacciones se produjo de manera inmediata y prácticamente todas las hermandades de la ciudad de la Giralda condenaron enérgicamente los hechos. La Sagrada Mortaja, La Sed, El Valle, La Cena, el Juncal, La Redención, la Corona, el Amparo, el Cristo de Burgos, el Carmen Doloroso, San José Obrero o de otras latitudes como el Ecce Homo de Cádiz expresaron su apoyo inequívoco y su solidaridad al tiempo que condenaron enérgicamente y sin paliativos el lamentable suceso que si bien fue leve, de no ser por la actuación de los presentes pudo tener consecuencias imprevisibles.

También expresó su más enérgica repulsa la Archidiócesis de Sevilla a través de un comunicado en el que “el Arzobispo de Sevilla y el Obispo auxiliar manifiestaron, en nombre de la Archidiócesis de Sevilla, el más absoluto rechazo ante los tristes sucesos acaecidos esta tarde en la Capilla sacramental de la Basílica de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder” unos hechos “que atentan contra lo más sagrado de nuestra fe”. En similares términos de rechazo se ha expresaron el Consejo de Cofradías de Sevilla que ha añadido su “solidaridad y total apoyo a la querida Hermandad del Gran Poder”.

Poco más de un año después el hombre ha sido condenado a 1 año de prisión y cuatro de alejamiento del templo. Una condena derivada del acuerdo inter partes alcanzado aceptado por el acusado para evitar el juicio. Una condena que incluye la reparación del daño causado. El sujeto que había sido identificado por las cámaras de seguridad del templo, ha reconocido su responsabilidad y se ha mostrado arrepentido, lo que ha propiciado que el acuerdo se haya alcanzado. Cabe recordar que la hermandad ha sido citada en la causa como testigo al no haberse personado como acusación particular.